Artes

junio 8, 2016 7:30 pm

Cada vez más mujeres se vuelcan a la práctica de artes marciales y defensa personal. La violencia de género y el aumento de la inseguridad, son las variables que justifican este fenómeno, en una provincia donde seis de cada diez mendocinas sufrieron alguna vez acoso sexual en la vía pública.

Por otra parte, un estudio confirma que el 28% de las mujeres (en pareja) conviven con el maltrato sistemático físico y psicológico.
Los hombres, aunque en otras formas y en menor escala, también son rehenes de la agresión por parte de sus parejas.

Según pudo comprobar este medio, ante tanta violencia de género, cada vez más mujeres se inclinan por aprender técnicas de defensa personal o artes marciales, con el fin frustrar un posible ataque. Inclusive, frente al considerable aumento de la demanda por aprender maniobras de inmovilización, golpes claves y trucos para evitar contacto físico indeseado, efectores de gobierno brindan por estos días talleres gratuitos, a través de los municipios.

En Guaymallén, por ejemplo, arrancó la convocatoria para el primer curso gratuito de defensa personal, mientras que en otras comunas del Gran Mendoza se está preparando un cronograma de clases apuntadas a brindarles a las mujeres herramientas necesarias ante un eventual ataque. De esta forma, Guaymallén es el primer municipio en ofrecer este tipo de cursos y lo hace de la mano de dos profesionales avalados por entidades especializadas en el tema.

A partir de esta semana, (martes y jueves), el sexto piso del edificio municipal se convierte en un amplio gimnasio, donde un grupo de personas entrena técnicas de defensa personal, karate y kobudo. Allí están los sensei Carlos Daniel Guardia y Pablo Alibrando, quienes hablaron con El Ciudadano y brindaron detalles sobre esta sana iniciativa.

“Nos ocupamos de transmitir conocimientos a vecinos de todas las edades. Los cursos son gratuitos y el programa se adapta a la necesidad y la capacidad de los asistentes. Por eso todo aquel que quiera sumarse tiene que saber que somos un equipo de trabajo serio y que tenemos un programa probado internacionalmente. En cuatro años de seguir nuestros cursos, podríamos sacar a un principiante como cinturón negro con aval oficial”, comentó el sensei Guardia.

Por su parte, Pablo Alibrando, además de instructor de karate, es uno de los policías de alto mando más preparados de la provincia (seguridad civil). “Es muy positivo que un municipio apoye esta iniciativa, sobre todo para los vecinos porque no cualquiera tiene dinero para pagar un gimnasio. Y aquí pueden venir a aprender gratis”, finalizó el oficial y sensei Alibrando./Orlando Tirapu

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