azafata pj

noviembre 13, 2015 7:31 pm

Toda vez que uno vuela en avión escucha durante el carreteo las indicaciones de lo que debería hacerse ante eventuales emergencias que pudiesen ocurrir en la aeronave. Queda claro y marcado en las señales bilingües del personal de la aerolínea las puertas que deberían utilizarse para “el escape” de acuerdo al asiento donde uno se encuentra ubicado, inclusive cada pasajero tiene un indicativo escrito que muestra dichas puertas y en la forma de trasladarse hacia las mismas. También, en el caso que el avión haga aterrizaje de emergencia sobre el agua, cómo utilizar salvavidas que se hallan debajo de cada asiento y donde se precisa que “en este caso” solo deben utilizarse algunas de las puertas habilitadas para el escape.

Evidentemente que en el vuelo de la historia de Mendoza de estos tiempos “nadie” desde el actual gobierno tuvo en cuenta indicaciones de eventuales emergencias, por lo que las mismas NO existieron. De haber sido así uno cree que la administración de Francisco Pérez las tendría que aplicar en estos tiempos de “mucha turbulencia”, donde sobran impericia, irresponsabilidad, falta de objetivos de gobierno, desmanejo de la cosa pública y ante todo, dignidad política para el antes, durante y el después de gobernar ante ese ciudadano mendocino. Para el que les dio el respaldo electoral y para el resto de los habitantes de aquí. Todos ellos que invierten, aportan con sus impuestos, trabajan y tratan de proyectar la provincia aún más de lo que lo hicieron nuestros antepasados. Pero que sin embargo hoy por hoy se sienten defraudados e impotentes porque ven que sus dineros, los bienes, la producción y la riqueza mendocina en los que tanto se trabajó “se esfumaron” con la actitud devoradora del estado nacional y la absoluta e intencional ausencia de defensa de un gobierno local que pasará inexorablemente al viejo archivo de las cosas duras por olvidar.

¿Deja algo, dice algo: qué Francisco Pérez se valla ahora o el 10 de diciembre? Cuidar los marcos institucionales de tras paso de poder ¿reparan en algo el desastroso y desesperante momento que vive Mendoza?. ¿Se va sin dar explicación alguna a la ciudadanía?, ¿los mendocino no merecen esa respetuosa actitud de quien durante cuatro años se sentó en el sitial de honor de su representatividad? Son algunas de las preguntas que se hacen desde distintos sectores que hacen a la vida de la provincia. Algunos desorientados, otros muy enojados, pero todos “muy preocupados” por un momento que NO tiene precedentes en la vida política del estado mendocino.

Y la verdad que el silencio en el que se ha cobijado el actual primer mandatario es un claro demostrativo que esto ha golpeado el centro de su figura pública y del que será difícil que salga, por lo menos por estos días. Lo otro que uno ve es que ninguna de los interrogantes que plantea la gente podrían ser respondidos, porque no se puede responder lo que se hizo con absoluta consciencia. Ya que Francisco Pérez supo desde principios de su gestión, que había heredado de Celso Jaque una pesada deuda que le impediría  mostrarse con hechos y obras como un buen administrador. Pero, tampoco le interesaba esto último,  porque en realidad lo único que lo desvelaba era su proyección nacional con el kirchnerismo primero y con quien  fuera el heredero presidencial después.

Y así las cosas era de esperar que la provincia fuera como un “gran iceberg” a la deriva derritiéndose bajo el calor de un sinnúmero de irresponsabilidades que se fueron cometiendo una tras otra, sin importar siquiera las consecuencias. Da la sensación que “peor no se podría haber administrado” la provincia y que las consecuencias de ello son tan graves, como de difícil resolución.

Ante todo esto, el futuro gobierno de Alfredo Cornejo tendrá que asumir tres asuntos muy duros: “sinceramiento  y resolución total de la pesada deuda que hereda; gestionar en este complejo panorama todas aquellas soluciones que necesita la provincia y devolverle a los mendocinos aquella autoestima que supo tener ante los “grandes logros alcanzados con sacrificios y mucho trabajo. Hoy perdido bajo el desprecio al que fue sometida Mendoza en los últimos 10 años de vida de país”

Mientras tanto el provinciano de aquí solo aprecia un denso silencio que emana la Casa de Gobierno, que no se sabe si es augurio de que hay retirada anticipada del gobierno. Si, le queda claro a ese ciudadano que todavía los funcionarios no encuentran  las puertas para irse, quizá porque el virulento reclamo de aquellos que se han sentido defraudado por el estado no les permiten encontrar “la vía de escape más cercana a su asiento”.

Daniel Gallardo – Periodista y Productor de Estudio Cooperativa 91.7 y Diario El  Ciudadano  

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