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diciembre 27, 2014 7:57 pm

Un joven de 21 años que era buscado desde la tarde de Navidad fue hallado por la policía en una chacra cercana al municipio de Campo Grande de Río Negro, cuando era devorado por una jauría de perros cimarrones. El joven, de apellido González, con mordeduras en todo el cuerpo y una importante pérdida de sangre, fue trasladado de urgencia al hospital, pero los médicos no pudieron salvarlo.

Su madre había denunciado horas antes su desaparición, porque había salido a festejar Navidad y no había regresado. Esos datos permitieron identificarlo cuando un grupo de agentes lo encontró tirado en la zona rural, rodeado por los animales.

La feroz arremetida de los cimarrones se produjo el pasado jueves a la tarde. Ese día, un vecino llamó a la Comisaría 44 de Villa Manzano y
pidió auxilio para frenar a los perros. Las mordidas habrían provocado las lesiones fatales aunque no se descartó que la víctima antes hubiese sufrido un robo.

Su mamá aseguró a los investigadores que el joven se movilizaba en moto que no fue encontrada. “No descartamos ninguna hipótesis, aún no hemos podido encontrar la moto”, manifestó el jefe de la Regional Quinta de la Policía, Antonio Mandagaray.

El joven González salió de su casa después del brindis de Nochebuena, pero en la tarde de Navidad aún no había regresado y se desconoce qué ocurrió en las horas previas al macabro hallazgo. Aún es un misterio si estaba acompañado, si seguía celebrando o si se encontraba solo al momento del ataque.

Sus familiares exigen esclarecer qué pasó con la moto y sospechan que pudo ser asaltado, aunque los investigadores detallaron que tenía la billetera con plata y documentación. “Cuando los agentes llegaron estaba con vida, inconsciente y alcanzaron a escuchar que se quejaba. También notaron que olía a alcohol”, dijo Mandagaray, por lo que no se descarta que se hubiese accidentado o dormido, y los perros aprovecharan la situación.

González estaba desfigurado y fue su madre quien logró reconocerlo, según se informó, el cuerpo fue desgarrado y “tenía muy comprometidas sus extremidades, el cuello, el tórax y también el rostro”. El rumor que corre en el barrio Labrador es que al joven lo mataron por un ajuste de cuentas y, ante la duda, ningún vecino quiere hablar demasiado, dice este sábado el diario LM Neuquén.

“Decían que era una jauría. Acá cerca hay un basurero y suele haber muchos perros, pero la verdad yo creo que tiene que ver más con la mala junta”, dijo un hombre que no se quiso identificar. Una familia que vive cerca de allí relató que los vecinos comentan que al joven le dieron un tiro en la cabeza y luego lo tiraron en el camino rural. Además, dicen que con el paso de las horas los perros lo encontraron y lo mordieron, pero ya estaba herido de muerte previo a eso.

Un vecino que, como los anteriores, no se quiso identificar dijo: “Para mí fue un ajuste de cuentas. Además, si fueron los perros, ¿dónde está la moto que todavía no aparece?”.

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