florimonte

julio 7, 2014 9:00 am

La capacidad para multiplicar su talento fue altamente comprobada en la noche del sábado en el teatro Plaza de Godoy Cruz.
Hasta allí llego Gladys Florimonte con los personajes que le dan vida a su unipersonal Familia especial, con el que está recorriendo el país.
Sola en el escenario pero con su talento para hacer reír, la artista le supo sacar una sonrisa al público mendocino, que estuvo más participativo que nunca.
¿Por qué? Porque Gladys interpretó distintos personajes en los cuales el diálogo con la gente era una de sus fijas.
Irrumpió en el escenario godoycruceño haciendo de Anahí, una niña que tiene miles de dilemas sobre su familia y sobre lo que sucederá cuando sea grande.
Con frases graciosas y muy actualizadas (tocando temas candentes como el procesamiento del vicepresidente Amado Boudou), Florimonte se multiplicó para darle vida a un show que se extendió lo justo y necesario para que el mendocino no pare de reírse con sus chistes.
El final del espectáculo no podía ser de otra manera que con la ya clásica y reconocida Zulma de Tinelli, una divertida mujer que interpela a quien tiene cerca.
En el caso de Mendoza, Zulma bajó del escenario y ‘coqueteó’ con el público, tanto hombres como mujeres.
Incluso, dos parejas subieron al escenario para bailar un divertido reggaetón. Linda conexión entre la artista y la gente.

El canto, su otra faceta
En la función de Familia especial, Gladys Florimonte no sólo demostró capacidad actoral, sino también sus dotes para el canto.
Interpretó algunas canciones propias, como por ejemplo, un cuarteto y un tango, demostrando otra faceta en su extensa carrera, quizás poco valorada por el medio./ Jeremías Chacón

Dejá tu opinión

comentarios