Tarjeta

abril 18, 2016 1:55 pm

Una vieja modalidad delictiva se está viviendo nuevamente con frecuencia en la provincia y el país: algunos delincuentes aprovechan el pago con tarjeta para fotocopiar el plástico de anverso y reverso y el DNI del cliente a la hora de pagar y usar la identificación para hacer compras telefónicas o por Internet. Se trata de una nueva versión del delito conocido como ‘phishing’ (pesca, en inglés) y cuyo objetivo es contar con todos los datos de una tarjeta de crédito y el documento de identidad para cometer el fraude.

Así lo explicó el comisionado mayor Carlos Gabriel Rojas, jefe del Departamento de Investigaciones Especiales y Complejas de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Metropolitana, quien remarcó que en la Capital Federal “hubo muchos casos de estos” y en ocasiones trabajaron en conjunto con la misma empresa proveedora de la tarjeta y el banco para desbaratar la operatoria de estos delincuentes.

El especialista en delitos tecnológicos explicó cómo funciona el método. “Vos vas a comprar, generalmente a lugares donde hay mucha gente en la fila y cuando piden DNI y la tarjeta de crédito, aprovechan con una camarita montada para fotografiar ambos y ya tienen los datos de una futura víctima”, indicó Rojas, y aclaró que estos delitos, en general, son cometidos “por empleados” y no por los dueños de los comercios.

Los lugares más comunes pueden ser los mercados de las estaciones de servicio, restaurantes –donde mientras uno está en su mesa le deja al mozo que se lleve la tarjeta y ahí puede cometer este delito– y comercios en los que hay un movimiento importante de clientes en un momento determinado del día.

“Al sacar las fotos, ya tienen todos los datos que necesitan para hacer compras por Internet y pagos telefónicos, y hasta que se da cuenta la persona estafada ya le debitaron sumas que superan los $20 mil”, detallan desde la Policía.

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