Marcelo Padilla

mayo 25, 2016 11:31 am

La grieta en la Argentina, que tanto mal nos hace, parece ser más amplia que nunca. Y hay personajes que son muy funcionales a ella y la alimentan cada vez que pueden.

Es el caso de Marcelo Padilla, sociólogo y militante ultra kirchnerista en Mendoza. Además es profesor universitario en la Universidad Nacional de Cuyo y su cargo en la misma agrava aún más los dichos en la carta pública que posteó en su muro de facebook.

Según sus propias letras, “Hay que bajar a este gobierno a piedrazos limpios en las calles tomadas por el pueblo laburante, sea del partido que sea, y hayan votado a quien sea en las últimas elecciones. Bajar a Macri es la consigna”.

Padilla continúa su catarsis y el pedido de quemar la institución democrática con palabras muy peligrosas, teniendo en cuenta el pasado de nuestro país: “Nos han declarado la guerra. Queremos vivir en paz, pero nos han declarado la guerra hace rato, por eso REBELIÓN POPULAR. ASÍ, CON MAYUSCULAS”.

¿Discurso peligroso de quien imparte conocimiento en una de las universidades más prestigiosas del país? Intransigente, antidemocrático y violento. Este tipo de manifestaciones son muy peligrosas para quienes deseamos vivir en paz, tratando de dejar en el pasado el terrorismo de estado de los diferentes gobiernos militares, los miles de desaparecidos del proceso, y los muertos por la interna peronista de los 70… entre otros tristes sucesos argentinos.

Es tan grande el desprecio y el resentimiento que guarda Padilla, que se anima a burlarse de la inteligencia de los argentinos y llama a despreciar el proceso democrático que le costó la vida a miles de compatriotas. “¿Esperar las elecciones de qué? ¿Para el año que viene? ¿A legisladores? ¿A eso jugamos, muchachos y muchachas? No. Creo que nos debe calentar un carajo lo electoral al menos en estos meses. ¿Mientras tanto qué?”

El pensamiento setentista de Padilla proviene de lo que afirmaban Montoneros por aquella época: “La democracia es un asunto burgués para señoras gordas”.

Padilla camina al borde de la sedición, si no cayó en el abismo de la misma. El artículo 229 del Código Penal de nuestro país dice: “Serán reprimidos con prisión de uno a seis años, los que, sin rebelarse contra el gobierno nacional, armaren una provincia contra otra, se alzaren en armas para cambiar la Constitución local, deponer alguno de los poderes públicos de una provincia o territorio federal, arrancarle alguna medida o concesión o impedir, aunque sea temporalmente, el libre ejercicio de sus facultades legales o su formación o renovación en los términos y formas establecidas en la ley”.

Cada uno que lea y saque sus propias conclusiones.

Aquí el texto completo:

Hay que bajar a Macri

Marcelo Padilla

Andá descontando. Día que pasa día que aumenta algo y encima despidos y despedidas, porque se muere la gente. Sí, se muere. De cáncer, de infartos, de pena, de cualquier enfermedad se muere. Son los que no cuentan en las estadísticas porque los muertos de estos meses, y de los que vendrán, serán muertos de hambre o desesperación. ¿Catastrófico?, yo no, ellos, nosotros no, ellos que gobiernan han producido un saqueo alevoso desde el 10 de diciembre de 2015 a la fecha. No voy a enumerar, para qué, todos lo padecemos y la sabemos. La pregunta es ¿cuándo se levanta la gente a parar todo y que se pudra de una vez? Porque así no se aguanta, ni biológica ni emocionalmente, ni con un finde en la montaña o en el mar, no dura nada despistarse por un rato, nada. Es un putísimo instante, como parpadear una sola vez y ya. La institucionalidad de todo el país juega a cuidar lo suyo. Le hacen el juego cerrando la boca, o armando fundaciones para juntar pilchas y morfi para el invierno. Bueno, esto será una gran olla popular dentro de un mes o dos. No más.
Acá se trata de empezar a armar el fogón y poner la olla gigante al fuego y meterle lo que venga. Ya está sucediendo en varios territorios. Este capitalismo de Macri es lo más feroz y devastador que al menos yo, con 48 años, haya vivido. Y eso que hemos pasado crisis. Por supuesto que como la dictadura no hay. Pero no es el punto vieja. Si todo lo comparás con la dictadura sentate a ver pelotudeces en la tele y punto.
Lo voy a decir con todas las palabras sin que me tiemblen los garfios:
“Hay que bajar a este gobierno a piedrazos limpios en las calles tomadas por el pueblo laburante sea del partido que sea y hayan votado a quien sea en las últimas elecciones”.
Bajar a Macri es la consigna.
No tiene ningún problema el chabón en vetar, reprimir, despedir, perseguir, hambrear, aumentar, y cogernos de parado todos los santos y putos días.
¿Esperar las elecciones de qué? ¿para el año que viene? ¿a legisladores? ¿a eso jugamos muchachos y muchachas? No. Creo que nos debe calentar un carajo lo electoral al menos en estos meses. ¿Mientras tanto qué?
Dejen de medir quién la tiene más larga que al fin y al cabo en la noche todos los gatos son pardos. La noche. Salió la noche. Salió el día y la noche. Y el ahogo en la garganta, la glotis. Barañao, ándate a Brasil que con ese nombre formás un Estado Científico, por favor. ¡¡Dejen de transar con estos sátrapas!!
Casa Rosada. Ahí le apuntamos o esto implosiona y las aldeítas del país serán refugios de la peste. Vamos a vivir la peste encerrados. Es la locura voraz de este capitalismo que mutó para tomarse la revancha contra los que nunca habían visto una mesa servida como la gente, con verduras, carnes, pan, frutas. Durán Barba es el mayor cínico del planeta, ¿cómo es el tema?: “tráeme un muerto de hambre a ver si es verdad…” noooooo.
Si se naturaliza el macrismo como cultura vayamos pintándonos. Radicales entreguistas, no se puede creer lo que están haciendo, fachos, ¿se dan cuenta? ¿y los nuestros? ¿cuáles son los nuestros? Ya fue con los “star rockers” de la década ganada. Ahora los harapos. ¿Quién toca hoy? Pedro Brieger, ¿y mañana?, no sé, Axel, ¿y pasado?, no sé, Sabatella, ¿y el finde? Se verá…
Está todo bien con esos muchachos. Todo bien. Cada uno en su tema la maneja. Pero paremos un poco con los recitales!!! ¡Rebelión popular!, hay que llamar a una rebelión popular para no pagar en masa los servicios ni comprar en los súper ni tomarse un taxi ni nada. No sé, yo creo que la gente de a pie se está muriendo de angustia lentamente y no activa. Y los hay, como decía recién, quienes se mueren posta ya, y chau. Se van.
Nos han declarado la guerra. Queremos vivir en paz, pero nos han declarado la guerra hace rato, por eso REBELION POPULAR. ASÍ, CON MAYUSCULAS.

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