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julio 3, 2015 8:15 pm

De los cuatro técnicos argentinos que alcanzaron la etapa decisiva de la Copa América, ya se conoce cuál se quedará con las manos vacías: Ramón Díaz. El riojano, luego de la goleada que le propinó Argentina en Semifinales, padeció de la velocidad peruana sin poder contrarrestarla en el compromiso por el tercer puesto que se disputó en Concepción.

Con el “Tigre” Gareca al mano hace apenas cuatro meses, Perú consiguió mostrar jugadores interesantes durante todo el certamen que terminaron respondiendo en el cierre del torneo para darle la medalla de bronce. Fue un triunfo 2-0 para los incaicos, con los gritos de André Carrillo y Paolo Guerrero, que alcanzó los cuatro gritos y, en caso de no marcar goles Eduardo Vargas de Chile, ni superarlo algún otro futbolistas, compartirá el cetro de máximo goleador del torneo con el de la “Roja”. De ser así, el flamante refuerzo del Flamengo repetirá la gesta de la edición pasada.

Por lo pronto, los incaicos ya igualaron la performance del certamen del 2011 con este tercer puesto. Eso se dio gracias a la aparición goleadora de Carrillo apenas iniciado el segundo tiempo, tomando un rebote en la puerta de área y pegándole de primera, ante la asombrada mirada de Justo Villar. En el primer tiempo, poco había ocurrido en las dos áreas, aunque los de Gareca habían dominado la pelota y merecían un poco más.

Más allá que en el cierre del partido Guerrero capitalizó una clásica contra a pura velocidad peruana y selló el marcador, Édgar Benítez tuvo un rato antes en sus pies la chance única del empate y la posibilidad de trasladar todo a los penales: no llegó a definir en un arco vacío.

Aunque no fue clara la superioridad, los de Gareca merecieron llevarse la medalla de bronce por lo hecho en la previa y la mejor cara, leve por cierto, que mostraron en este encuentro. Si bien Ramón pudo tirar a la cancha a Néstor Ortigoza tras superar su lesión, no encontró el ritmo que lo había trasladado hasta la Semifinal.

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