robo de autos por falta de autopartes

noviembre 23, 2014 9:55 am

El robo de autos creció más del 90 por ciento en los últimos tres años y una de las causas por las que sigue en expansión es la demanda de repuestos en el mercado negro ante la escasez en el comercio legal por las restricciones aduaneras contra las importaciones.

El presidente de la Federación de Cámaras de Comerciantes en Repuestos del Automotor (Faccera), Ricardo Grosbard, dijo  que “por las trabas a las importaciones se roban autos a pedido” y además que “por las restricciones, el delito sigue en aumento”.

“El 99% de los autos que se roban son para el desarme porque rinde más vender las piezas por separado y el auto se descarta más fácil así. Hoy hay desarmaderos que venden puertas a pedido del cliente por color o por modelo, lo que genera que los autos se roben a pedido”, señaló Grosbard.

Para el empresario, este tipo de delito se incrementa año a año porque no hay políticas en el país para controlar los desarmaderos y reprimir su actividad ilegal, y las que existen no logran hacerlo con éxito.

“Cada año se incrementan los robos de autos desgraciadamente porque las políticas que hay de desarmaderos no han logrado reducirlo. Esto es una realidad que se ve en todos lados”, indicó.

Según datos del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi) entre el año 2010 y el 2013, la modalidad creció en un 91,8 por ciento y en el caso de los vehículos importados, un 125,3 por ciento.

Las trabas a las importaciones hicieron que las autopartes escasearan y que la demanda de repuestos se trasladara hacia los usados, lo que se fue dando en paralelo con un el aumento de las estadísticas criminales.

Una de las consecuencias de las restricciones no hizo más que favorecer el mercado negro y según Grosbard “la gente compra con total impunidad lo robado, porque es más barato y a veces en el mercado ilegal se compran piezas de autos que fueron robados unas horas antes y que no se encuentran en otro lugar”.

El actor que se ve más perjudicado en éste fenómeno, del mercado negro de los repuestos, dice el presidente de Faccera, es el repuestero independiente.

“El repuestero independiente que tiene su negocio en blanco con empleados a los que les paga el sueldo y las cargas sociales, se ve perjudicado por los clientes que van a comprar al desarmadero. Ya que la gente va porque no encuentra el repuesto o porque cuesta más barato que comprárselo al repuestero, donde a veces, llega a costar hasta el triple”, explicó.

Este último viernes, la Policía Bonaerense detuvo a ocho personas acusadas de sustraer 61 autos en la zona de la ciudad de La Plata y sus alrededores, desguazarlos y abandonarlos en Villa Ponsati.

Entre los elementos incautados por la policía había restos de autos, armas y chalecos antibalas como los que usan los uniformados de la fuerza.

Según Grosbard la reducción es el delito que sigue en auge y “lo peor” -señaló- “es que no hay visos para que esto cambie ya que la política de desarmaderos no ha dado resultados”.

Otras de las problemáticas que trae aparejado el robo de autos, según el presidente de Faccera, es el tema de los vehículos modernos que tienen llaves inteligentes y que sin la llave, el auto no arranca.

“En el caso de los autos modernos, los delincuentes se llevan al conductor y eso conlleva a un baño de sangre, porque muchos dueños de los vehículos se resisten”, señaló

Para Grosbard lo que falta es una ley integral en todo el país ya que “desarmaderos hay en todos lados, y los más grandes están en el interior del gran Buenos Aires y del país”.

Además, remarcó que lo que falla es el sistema, porque la denuncia del robo que ocurre en Capital tarda en llegar al Conurbano y mucho más tarda en llegar al resto de las provincias.

“Hasta que la denuncia llega a las provincias el auto ya esta desarmado. Uno se siente frustrado porque no se puede hacer nada para contrarrestar este delito”, sentenció.

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