Velas

julio 29, 2016 12:33 pm

No existen muchas costumbres que se repitan con tanta exactitud en tantos países distintos. Sin embargo gracias al blog God Fruits ahora se conoció la posible procedencia de esta costumbre: una de las versiones más extendidas nos transporta a la Alemania del siglo XVIII.

Por aquel entonces era común un festejo llamado ‘Kinderfest’, donde sobre el dulce del niño homenajeado se colocaban dos velas, una para representar la luz de su vida y otra que simbolizaba los años venideros. Las llamas debían estar encendidas durante todo el día y eranreemplazadas cuando quedaban consumidas. Al final de la jornada se apagaban de un soplido. Se creía que el humo que despedían las velas al apagarse ayudaba a trasladar a Dios el deseo que todos tenemos derecho a pedir por nuestro cumpleaños.

Según esta tradición estaríamos colocando un número erróneo de velas sobre nuestras tartas, ya que actualmente suele utilizarse una por año cumplido. Nuestro ritual se parece más al explicado en un manuscrito alemán del siglo XVIII que asegura que se empleaba una vela por año, además de una una adicional en el centro.

Otra versión nos lleva mucho más atrás, a la Antigua Grecia. Entonces se ofrecían dulces con forma redonda a Artemisa, diosa de la Luna, con velas sobre ellos. Estos manjares representaban el ciclo lunar completo y el fuego de las velas se apagaba de un soplido para que el humo despedido llegase a la divinidad, una vez más transportando los deseos de los mortales.

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