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junio 26, 2016 3:32 pm

La Primera de Cuyo, empresa con una trayectoria de más de 50 años en el mercado de bolsas y envases flexibles, presentó un producto con características novedosas que permite su biodegradación en un período de uno a cinco años, dejando atrás el concepto de que todas las bolsas de polietileno causan un perjuicio para el medioambiente.

La presentación estuvo a cargo del licenciado Fernando Retamales, gerente de producción de la firma, quien explicó las características de un aditivo orgánico que convierte las bolsas plásticas en biodegradables. Entre otros detalles, estableció las diferencias con los materiales oxodegradables o los fotodegradables y resaltó las cualidades de este novedoso producto. Al respecto, Retamales comentó que “los envases biodegradables presentan buen brillo, buena resistencia y buena transparencia y que no difiere en su aspecto y condiciones de uso a una bolsa plástica tradicional”. También mencionó un detalle no menor, que es que “estos nuevos envases pueden ser reciclados, pueden ser usados en contacto con los alimentos, encontrándose validados por las normas ISO 15985 y ASTM D5511”.

La principal ventaja del material presentado en Mendoza es que reduce considerablemente los tiempos de degradación de los envases de polietileno, ya que este innovador aditivo sólo comienza a funcionar en un ambiente de microbios activos, como, por ejemplo los basurales o bien en un biodigestor. Su función, entonces, es transformar el plástico en humus inerte, metano y dióxido de carbono, en un período de entre uno y cinco años. En síntesis, con esta innovación se suma la posibilidad de generar energía limpia, también conocida como biogás.

Con este adelanto tecnológico, La Primera de Cuyo confirmó su constante preocupación por el cuidado del ambiente, ya demostrada en sus campañas de concientización sobre la importancia de separar los residuos para favorecer el proceso de reutilización, reducción y reciclado de los plásticos.

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