Dilma Rousseff

mayo 9, 2016 9:41 am

La presidenta brasileña Dilma  Rousseff será probablemente suspendida de su cargo esta semana por  el Senado, mientras se le inicia un juicio de destitución que  llevará la crisis política a un clímax.

Aunque Rousseff enfrenta el posible final de su carrera  política, los problemas de Brasil parecen lejos de acabarse. Ésta  es una breve explicación de cómo el mayor país de Latinoamérica se  metió en este lío y lo que podría suceder en las próximas semanas.

– ¿De qué está acusada Rousseff? –  

El procedimiento de impeachment contra la primera presidenta de  Brasil, de 68 años, se basa en acusaciones de que pidió préstamos  a bancos estatales para ocultar déficit presupuestarios en 2014 y  2015.

Rousseff afirma que es víctima de un “golpe parlamentario”, que  la falta no amerita su destitución y que esta estrategia contable  fue utilizada anteriormente por varios gobiernos que hoy están en  la oposición.

Pero en los hechos el apoyo al impeachment es alimentado por  una fuerte desilusión de los brasileños en medio de una profunda  recesión económica y revelaciones de una gigantesca red de  corrupción liderada sobre todo por políticos del partido en el  gobierno, sus aliados y grandes empresarios que se pusieron de  acuerdo para robar a la estatal Petrobras.

Enormes protestas callejeras celebradas el año pasado dejaron  claro la insatisfacción popular. Y finalmente, la ruptura de la frágil coalición del gobernante  Partido de los Trabajadores con el partido de centroderecha PMDB  del vicepresidente Michel Temer dejó a Rousseff aislada.

La Cámara  de Diputados recomendó el 17 de abril por holgada mayoría el  inicio de un juicio político contra Rousseff en el Senado.

– ¿Qué sucede en el Senado? –  

Una comisión especial del Senado también recomendó el viernes  pasado que Rousseff sea sometida a un juicio político.

Los 81 miembros del Senado comenzarán a votar este miércoles  sobre esa recomendación, un proceso que puede alargarse hasta el  jueves o más.

Solo es necesaria una mayoría simple para aprobar el inicio del  juicio político y suspender a Rousseff del cargo, y una mayoría de  analistas coinciden en que el campo pro-impeachment será  mayoritario.

Eso implicará la suspensión de Rousseff por un máximo de 180  días, mientras dura su juicio, y la asunción como presidente  interino del vicepresidente Michel Temer, un ex aliado de la  mandataria que se ha convertido en su principal enemigo.

Rousseff deberá dejar su despacho en el palacio de Planalto,  pero podrá quedarse en la residencia presidencial, el Palacio da  Alvorada. Posiblemente su salario sea reducido a la mitad, como  indica la Constitución.

El juicio político a la presidenta puede llevar meses, y  terminar con su destitución, para lo cual se requieren los votos  de dos tercios de los senadores (54).

Si Rousseff es destituida, Temer asumirá la presidencia hasta  el final de su mandato y la celebración de nuevas elecciones en  2018.

Los analistas están menos seguros del desenlace de la votación  final, que quizás tenga lugar en setiembre, pero la mayoría cree  que Rousseff no volverá a la presidencia.

– ¿Resolverá todo la salida de Rousseff?-  

La respuesta corta es “no”. Una impopular presidenta ya no estará en el poder. Pero muy  pocos brasileños ven a Temer como un salvador.

Un sondeo de la  encuestadora Datafolha de abril mostró que solo 2% de la población  votaría por él en una elección presidencial.

Temer, un abogado constitucionalista de 75 años, de bajo perfil  y fama de astuto negociador político en las sombras, puede  enfrentar una feroz oposición de la izquierda y muchos de los  problemas que acosaron a Rousseff, especialmente una economía en  zozobra, demasiado dependiente de un precio elevado del petróleo,  el mineral de hierro y otras materias primas.

Y aún no se ha echado la cortina final sobre el megaescándalo  de corrupción en Petrobras.

Los fiscales investigan a toda la élite política, desde  Rousseff hasta el jefe opositor Aecio Neves, del PSDB, que perdió  el balotaje de 2014 contra Rousseff por apenas 3% de los votos.  Temer ha sido mencionado como un participante en la trama por  delatores, pero la fiscalía no ha solicitado investigarlo.

Increíblemente, Temer puede ser impedido de presentarse a un  cargo electivo durante ocho años porque fue declarado culpable de  violar reglas del financiamiento de campañas. Pero esa prohibición  no le impediría asumir la presidencia de manera interina.

Dejá tu opinión

comentarios