ciudadanodiario.com.ar
Promesas que deben ser realidad
Cargando...
Por Redacción

Promesas que deben ser realidad



La última semana la agenda pública provincial estuvo signada por la visita del presidente Mauricio Macri a la reinauguración del aeropuerto internacional de Mendoza, donde se descargó munición pesada sobre la suerte del proyecto oficialista de ganancias en Diputados frente a una oposición que se abroqueló en contra.


Pero además del primer mandatario, en la comitiva estuvo otro hombre de cuyo éxito en la gestión tal vez dependa gran parte del futuro económico de Mendoza. Nos referimos, claro está, al ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, responsable de poner fin a un atraso de décadas en uno de los factores de competitividad más influyentes de la producción, como es el flete.


En su visita, el ministro expresó que “Estamos analizando profundamente la posibilidad de hacer una inversión millonaria para la recuperación integral del ramal San Martín para los trenes de carga. Esto sería muy importante para toda la región de Cuyo, para la materia prima que se trae de otros destinos”, agregando en otro tramo que “uno de los grandes costos que tiene la Argentina que imposibilita el desarrollo de las economías regionales o que se desarrollen más son los costos de logísticas. Esto lo sufre Mendoza, Jujuy, Salta, Misiones, Río Negro para producir ese cambio que trae mayor trabajo y que las economías regionales que son grandes generadoras de empleo… permitan que la gente se pueda quedar en sus provincias y pueblos y no se tenga que ir a los centros urbanos. Pero para eso es fundamental bajar  los costos de logística y para eso es fundamental la recuperación del tren”.


Pero este problema tiene cifras concretas. El último informe de la FADA (Fundación Argentina para el Desarrollo Agropecuario), precisamente, se centra en esa pérdida de competitividad, en un análisis minucioso cuyo resultado final arroja que, “En base a una actualización de datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (2015) se realiza un análisis comparativo del costo de flete camionero para tres regiones de Estados Unidos, Brasil y Argentina con distancias a puerto similares. De este análisis, se resume que, en base a un flete de 320 kilómetros, en Estados Unidos el costo de tonelada transportada por kilómetro es 6,7 centavos de dólar, en Brasil de 7 centavos y en Argentina de 11,5 centavos. Es decir, en Argentina es un 72% más caro que en Estados Unidos y 64% más caro que en Brasil”. Un manejo más racional, según el estudio, permitiría un ahorro, solo en los sectores agropecuarios, de casi veinte mil millones al año.


De cada 100 pesos que produce el campo, 14,50 van al transporte en camiones, en el mejor de los casos, pero en otros productos esa cifra asciende hasta el 26%. Si se piensa en Mendoza, con puertos a mil kilómetros pensando en nuestro país en el mejor de los casos, y sino en los de Chile, la situación es mucho más difícil. Mejorar ese aspecto es esencial para preservar y hacer crecer la matriz productiva, no solo en los productos primarios sino también en los industrializados y de valor agregado.


Los problemas que identifica el estudio son, por un lado, de infraestructura: rutas y caminos rurales en mal estado, pocos kilómetros de autopistas (2.800 km), falta de trenes (13% de las cargas),  bajo desarrollo del transporte fluvial (2% de las cargas). Por otro los fiscales: alto componente impositivo en los combustibles (42% en gasoil) y alta presión tributaria sobre los transportistas. También los precios, en Argentina los vehículos pesados, los neumáticos y los repuestos son caros en términos internacionales, sólo basta con ver el éxodo de argentinos a Chile que aprovechan a cambiar las cubiertas del auto. Antigüedad del parque automotor: en promedio los camiones tienen 11,9 años de antigüedad, en este promedio se incluye una gran cantidad de vehículos de hasta 30 año. Esto significa mayor consumo, mayor gasto en mantenimiento, más tiempo para trasladar la mercadería, y más inseguridad vial.


Si Mendoza quiere crecer, hay dos aspectos que son esenciales para producir: infraestructura y energía. La segunda parece desvelar al gobernador, al punto que sus mayores esfuerzos han estado centrados en lograr Portezuelo del Viento, Los Blancos, y apoyar en lo posible los emprendimientos de energías limpias. Por el lado de la infraestructura, la Nación tiene la palabra. El ministro lo ha dicho, esperemos que lo traslade a hechos.


comentarios

Compartir en facebook
Compartir en twitter

Promesas que deben ser realidad

La última semana la agenda pública provincial estuvo signada por la visita del presidente Mauricio Macri a la reinauguración del aeropuerto internacional de Mendoza, donde se descargó munición pesada sobre la suerte del proyecto oficialista de ganancias en Diputados frente a una oposición que se abroqueló en contra.

Pero además del primer mandatario, en la comitiva estuvo otro hombre de cuyo éxito en la gestión tal vez dependa gran parte del futuro económico de Mendoza. Nos referimos, claro está, al ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, responsable de poner fin a un atraso de décadas en uno de los factores de competitividad más influyentes de la producción, como es el flete.

En su visita, el ministro expresó que “Estamos analizando profundamente la posibilidad de hacer una inversión millonaria para la recuperación integral del ramal San Martín para los trenes de carga. Esto sería muy importante para toda la región de Cuyo, para la materia prima que se trae de otros destinos”, agregando en otro tramo que “uno de los grandes costos que tiene la Argentina que imposibilita el desarrollo de las economías regionales o que se desarrollen más son los costos de logísticas. Esto lo sufre Mendoza, Jujuy, Salta, Misiones, Río Negro para producir ese cambio que trae mayor trabajo y que las economías regionales que son grandes generadoras de empleo… permitan que la gente se pueda quedar en sus provincias y pueblos y no se tenga que ir a los centros urbanos. Pero para eso es fundamental bajar  los costos de logística y para eso es fundamental la recuperación del tren”.

Pero este problema tiene cifras concretas. El último informe de la FADA (Fundación Argentina para el Desarrollo Agropecuario), precisamente, se centra en esa pérdida de competitividad, en un análisis minucioso cuyo resultado final arroja que, “En base a una actualización de datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (2015) se realiza un análisis comparativo del costo de flete camionero para tres regiones de Estados Unidos, Brasil y Argentina con distancias a puerto similares. De este análisis, se resume que, en base a un flete de 320 kilómetros, en Estados Unidos el costo de tonelada transportada por kilómetro es 6,7 centavos de dólar, en Brasil de 7 centavos y en Argentina de 11,5 centavos. Es decir, en Argentina es un 72% más caro que en Estados Unidos y 64% más caro que en Brasil”. Un manejo más racional, según el estudio, permitiría un ahorro, solo en los sectores agropecuarios, de casi veinte mil millones al año.

De cada 100 pesos que produce el campo, 14,50 van al transporte en camiones, en el mejor de los casos, pero en otros productos esa cifra asciende hasta el 26%. Si se piensa en Mendoza, con puertos a mil kilómetros pensando en nuestro país en el mejor de los casos, y sino en los de Chile, la situación es mucho más difícil. Mejorar ese aspecto es esencial para preservar y hacer crecer la matriz productiva, no solo en los productos primarios sino también en los industrializados y de valor agregado.

Los problemas que identifica el estudio son, por un lado, de infraestructura: rutas y caminos rurales en mal estado, pocos kilómetros de autopistas (2.800 km), falta de trenes (13% de las cargas),  bajo desarrollo del transporte fluvial (2% de las cargas). Por otro los fiscales: alto componente impositivo en los combustibles (42% en gasoil) y alta presión tributaria sobre los transportistas. También los precios, en Argentina los vehículos pesados, los neumáticos y los repuestos son caros en términos internacionales, sólo basta con ver el éxodo de argentinos a Chile que aprovechan a cambiar las cubiertas del auto. Antigüedad del parque automotor: en promedio los camiones tienen 11,9 años de antigüedad, en este promedio se incluye una gran cantidad de vehículos de hasta 30 año. Esto significa mayor consumo, mayor gasto en mantenimiento, más tiempo para trasladar la mercadería, y más inseguridad vial.

Si Mendoza quiere crecer, hay dos aspectos que son esenciales para producir: infraestructura y energía. La segunda parece desvelar al gobernador, al punto que sus mayores esfuerzos han estado centrados en lograr Portezuelo del Viento, Los Blancos, y apoyar en lo posible los emprendimientos de energías limpias. Por el lado de la infraestructura, la Nación tiene la palabra. El ministro lo ha dicho, esperemos que lo traslade a hechos.

comentarios

Login