Purpura T

mayo 31, 2016 11:02 am

En nuestra provincia se duplicaron los casos de Púrpura Trombocitopénica, una enfermedad sanguínea que afecta a niños y adultos mayores.

La púrpura trombocitopénica inmune (ITP, por sus siglas en inglés) es una enfermedad que se caracteriza por un bajo número de plaquetas, lo que compromete seriamente la coagulación.

A diferencia de otras enfermedades, la ITP se presenta comúnmente en los dos extremos de la vida, en niños pequeños y en adultos, a partir de los 60 o 65 años y, además, existen dos tipo: aguda y crónica. La aguda, que es la más frecuente en niños (70% de los casos), tiene generalmente una duración menor a seis meses y, habitualmente ocurre luego de un proceso viral. El número de plaquetas se normaliza entre los seis meses y el año y puede no llegar a requerir la toma de ningún medicamento. Por su parte, para la crónica (duración mayor a 12 meses) aún no se ha descubierto una cura, aunque sí existen numerosos tratamientos disponibles.

Uno de cada cuatro niños que padece ITP tiene el tipo crónico de la afección, mientras que, por el contrario, el 80% de los adultos padecen de ésta. En esta enfermedad, los anticuerpos que forman parte de la defensa del organismo y ayudan a identificar los elementos patógenos, confunden a las plaquetas con agentes extraños y las atacan (auto anticuerpos). En este proceso participa activamente el bazo, que es el órgano encargado de destruirlas. Carlos Fondevila, médico especialista en hemostasia y trombosis, explicó que “la ITP a veces se presenta ´secundaria a otras enfermedades´, como el lupus, la artritis reumatoidea o algunas neoplasias (cáncer), incluso a algunas enfermedades virales como la hepatitis o el HIV. En esos casos, se recomienda tratar la enfermedad de base”.

Fondevila advirtió que, en muchas ocasiones, “esta enfermedad no presenta síntomas” y añadió que “en caso de hacerlo, los más comunes son manchas violáceas o rojo purpúreo, o sangrados bajo la piel, o bien petequias, que son puntos rojos del tamaño de cabezas de alfiler, así como manchas más extensas (equimosis) y sangrado nasal y bucal”.

“Si la hemorragia se produjera en el tracto digestivo o en el cerebro, se estaría ante un caso de peligro que requiere atención médica inmediata”, enfatizó el hematólogo. La ITP afecta a en nuestra provincia a 1 de cada 20 mil niños y a tres de cada diez mil adultos, lo que la transforma en una enfermedad poco frecuente.

Mientras que es más común en las mujeres que en los hombres (de dos a tres veces), en el caso de los niños no hay diferenciación de género. En cuanto al diagnóstico, es posible detectarla mediante un análisis de sangre de rutina, aunque excepcionalmente se requerirá de una aspiración de médula ósea o una biopsia.

Hay tratamiento, no hay sangre

Existen distintos abordajes para combatir para la ITP. Entre ellos, se encuentran la administración inicial de corticosteroides, aunque también existen diferentes fármacos que disminuyen la producción de los auto anticuerpos.

Por otra parte, para algunos casos específicos se utiliza eltrombopag, un medicamento que estimula la producción de plaquetas por parte de las células de la médula ósea. Aprobado en más de 70 países, su uso es para pacientes con ITP que no han tenido resultados favorables o que presentan una contraindicación para tratamiento con los fármacos iniciales.

Fernando Piotrowski, director ejecutivo de la Asociación Leucemia Mieloide Argentina (ALMA) destacó que “la ITP, como todas las enfermedades hematológicas, debe ser de cuidado y atención. El paciente diagnosticado con esta enfermedad debe realizar un control hematológico periódico para estar atento a los cambios que puedan presentarse en sus análisis. Lo cierto es que muchos de estos pacientes no tienen la posibilidad de adquirir estos medicamentos, ya que se trata de una enfermedad compleja y muchos compuestos, no son subsidiados por el estado. Otra solución para aquellos que tienen el dinero necesario, es la transfusión de sangre (tratamiento restitutivo) pero, como todos saben, el líquido vital en Mendoza, es insuficiente (ver nota aparte).

“Donar sangre es dar lo mejor de nosotros”

En conjunto con el senador Juan Carlos Jaliff, la senadora Norma Corsino presentó un proyecto de ley que tiene como objeto solicitar que en todos los medios de transporte de la Administración Pública Provincial Central y Descentralizada, sus entidades autárquicas, empresas o sociedades del Estado, sociedades de economía mixta o con la participación estatal mayoritaria, y en las oficinas de la Administración Pública provincial, Poder Judicial y Poder Legislativo de la provincia de Mendoza, la colocación de carteles con la leyenda: “Donar sangre es dar lo mejor de vos – hacé que circule”.

Lo cierto es que existe una necesidad constante de donaciones regulares, ya que los componentes sanguíneos sólo se pueden almacenar durante un tiempo limitado. Actualmente, en la provincia de Mendoza el número de donantes voluntarios habituales de sangre está por debajo de lo requerido debido a diversas causas, una de ella es el desconocimiento y por ende la presencia de muchos mitos; como consecuencia lo que predomina es el abastecimiento del recurso a partir de Donantes de Reposición. A raíz de la presente problemática es que VALOS, organización que promueve la responsabilidad social desde hace más de trece años, toma la iniciativa de crear el programa mencionado, adquiriendo el conocimiento de la necesidad actual del recurso sangre en la provincia de Mendoza.

Con gran esfuerzo y colaboración del Centro Regional de Hemoterapia, se comenzó a trabajar en conjunto obteniendo así el apoyo de este organismo para el desarrollo de la campaña. Por consiguiente, se determinó crear diversas herramientas, entre ellas, capacitaciones, recolección de datos de potenciales donantes, voluntariado corporativo, promoción social y extracción de sangre en espacio laboral.

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