Vale

mayo 9, 2016 12:20 pm

Cuando la provincia junto al país están sucumbidos en los delicados problemas económicos y financieros de cada estado y el vivir de sus ciudadanos, “sigilosamente se mueven los hilos de intereses mineros”. Ésta no es una descolgada especulación, más bien es una ¡afirmación!.

Los pasos “muy silenciosos y a la vez firmes”, se habrían iniciado hace algún tiempo, con decisiones que el mismo gobernador Alfredo Cornejo habría tomado casi en soledad. Aspecto que podría constituirse en “estratégicas” determinaciones de estado, reservadas hasta que todos los componentes que hacen a la vida de Mendoza estén en condiciones de recibir la gran noticia. Punto del que solo “algo conocerían” un selecto grupo de orejas del B° Cívico. El sigilo se habría profundizado tras el contundente respaldo de la Suprema Corte de Justicia a la Ley 7.722 que impide la utilización de sustancias químicas para la explotación minera metalífera. Cara legal que produce urticaria a los intereses de las empresas mineras, que la demandaron en su momento por inconstitucional.

La primera exteriorización de esta suerte de OTRA silenciosa estrategia para colocar a la provincia en la exploración y explotación minera metalífera, se habría realizado a miles de kilómetros de Mendoza. El lugar elegido fue el Foro Mundial Minero realizado en Canadá, donde la provincia concurrió oficialmente bajo la representación de Emilio Guiñazú. Allí,  el subsecretario de hidrocarburos y minería habría mantenido “trascendente reunión” con los empresarios de la brasilera Vale. El objetivo fue claro y contundente, “reflotar el imponente yacimiento de potasio en el sur mendocino, como primer paso. Punta de lanza para avanzar de otra manera ante la reticente sociedad mendocina por la explotación minera metalífera, como segundo paso. A sabiendas que el primero ya había demostrado importantes virtudes laborales, la inyección de millonarios ingresos para los dineros públicos y ese alicaído compre provincial. Motivos más que suficientes para encarar, sin necesidad de demostrar mucho, lo que para la provincia implicaría la explotación de los recursos naturales que ofrece la cordillera de Los Andes. Sobre todo cuando desde la nación la administración de Mauricio Macri expresa que de nuestra cadena montañosa solo se obtienen U$S 4.000 millones en explotación minera, mientras que la pampa húmeda otorga U$S 40.000 millones en recursos agroindustriales. Esta última cifra podría ser equiparada por la primera si se explotara adecuadamente el muestrario minero cordillerano, afirman desde el gobierno de Cambiemos.

Volviendo a los pasos de la actual administración mendocina. El anuncio de la empresa Vale de reflotar las minas de potasio tuvo dos movimientos sincronizados:”comunicación oficial al gobierno de Alfredo Cornejo y la puesta en marcha de mecanismos para rápidamente tercerizar servicios que hacen a la explotación directa e indirecta en el yacimiento del sur provincial. Acción empresaria que muchos dicen tendría también el objetivo de participar en el negocio de otros emprendimientos mineros. Condición sine qua non que se habría acordada en el cónclave de Canadá.

Mientras tanto se estudia en el más absoluto silencio “cómo reinstalar primero en la opinión pública y llevar a la práctica después, el proyecto San Jorge. Una cuestión que sería vital para coronar la movida minera, donde el argumento expresaría que en Uspallata “se puede explotar cobre con el método de flotación (¿?) y la utilización de sustancias permitidas (¿?). Sustancias que no estarían contenidas en la prohibición de la legislación provincial vigente. Sobre esto último los empresarios mineros se refriegan las manos con entusiasmo de solo saber, que aquí se podría iniciar el camino de alcanzar lo que sucede del otro lado de la cordillera, donde la República de Chile obtiene U$S 10.000 millones anuales en explotación minera.

Evidentemente las pocas pruebas que han salida a la luz en las últimas semanas muestran que el debate minero regresaría a la provincia. Por lo que muchos se preguntan si se estarían dando todos los pasos que aquí intentamos descifrar. Que nadie a hasta ahora contesta o está en condiciones de contestar. Del mismo modo, NADIE puede arriesgar éxitos o un nuevo fracaso. En cualquiera de los dos casos el gobierno del Frente Cambia Mendoza sabe que juega uno de los aspectos políticos más fuertes de la gestión. Tanto, que ni la ruidosa movida gremial, la abultada deuda heredada del gobierno de Francisco Pérez y los cimbronazos de la economía inflacionaria que están golpeando con saña a la ciudadanía, se podrían equiparar.

Las otras preguntas que por estas horas se hacen con desvelo, tanto mineros y gobierno es si la comunidad mendocina permitirá volver sobre un tema que consideraba terminado con el fallo del poder judicial a la Ley 7.722. O si por el contrario, daría contundente respaldo, tras el discurso que comenzaría a darse en breve, contiendo garantías del absoluto respeto a ese bien tan preciado que la gente defiende a como dé lugar, ¡el agua! Cuestionamientos que quedarán debelados si desde el B° Cívico están en condiciones o no de avanzar en una explotación minera metalífera que se esconde todavía detrás del rotundo éxito de inversiones y fuentes de trabajo que implica reflotar el proyecto Sales de Potasio Río Colorado.

Daniel Gallardo – Periodista y Productor Estudio Cooperativa 91.7 y Diario El Ciudadano

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