Jaime

julio 9, 2015 3:47 pm

El juez Sebastián Casanello determinó que prescribieron dos casos en los que se investigaba a Ricardo Jaime por el uso particular de dos autos que estaban afectados al control de una autopista y al de una obra pública ferroviaria.

El fiscal Carlos Rívolo había pedido el procesamiento de Jaime ya que consideró que el ex secretario de Transporte había cometido el delito de “peculado de uso”. El artículo 261 del Código Penal señala que “será reprimido con reclusión o prisión de dos a diez años e inhabilitación absoluta perpetua, el funcionario público que sustrajere caudales o efectos cuya administración, percepción o custodia le haya sido confiada por razón de su cargo. Será reprimido con la misma pena el funcionario que empleare en provecho propio o de un tercero, trabajos o servicios pagados por una administración pública”. En uno de los casos, el auto estaba bajo la órbita de Claudio Uberti quien condujo el Organismo de Control de Concesiones Viales (OCCOVI). Por eso Rívolo había pedido también el procesamiento de Uberti, más conocido como “El Señor de los Peajes”.

Casanello sostuvo que tanto Jaime como Uberti cometieron el delito de malversación de caudales públicos. El artículo 260 del Código Penal señala que “será reprimido con inhabilitación especial de un mes a tres años, el funcionario público que diere a los caudales o efectos que administrare una aplicación diferente de aquella a que estuvieren destinados. Si de ello resultare daño o entorpecimiento del servicio a que estuvieren destinados, se impondrá además al culpable, multa del veinte al cincuenta por ciento de la cantidad distraída”.

Casanello determinó esta semana que los dos casos estaban prescriptos ya que consideró que Jaime y Uberti cometieron delito, los autos nunca fueron sacados de la órbita del Estado. Se usaron para un fin que no tenían-llevar y traer a Jaime y su familia- en vez de para lo que habían sido aportados por empresas privadas al Estado.

En el mismo sentido había resuelto una apelación de Rívolo la Sala I de la Cámara Federal con el voto de los jueces Eduardo Freiler y Eduardo Farah. Los camaristas respaldaron el enfoque que le había dado Casanello a los dos casos y sostuvieron que los delitos cometidos por Jaime y Uberti se encuadran en el de malversación de caudales.

Como la pena del delito de malversación de caudales es menor que la del delito de peculado, Casanello señaló que las causas habían prescripto.

Según sus cálculos, los casos estaban prescriptos para Jaime-quien abandonó el gobierno en 2009- en junio de 2012, meses antes de que Casanello llegara al juzgado federal 7 que antes había estado a cargo de Norberto Oyarbide. Para Uberti el caso prescribió con anterioridad porque se fue de la función pública en 2007 y nunca fue condenado por otro delito, como sí ocurrió con Jaime.

Como Rívolo mantuvo una opinión diferente a la de Casanello, probablemente apele la decisión y será la Sala I de la Cámara Federal la que decida. Que ya había opinado al respecto./Omar Lavieri para Infobae

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