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julio 31, 2016 9:51 am

Jorge Sanchís, representante en Mendoza de la Cámara Argentina de la Construcción, confirmó en un reportaje radial los datos oficiales acerca de la caída de la actividad en la construcción, pero aclaró que en la provincia ha comenzado a observarse una curva ascendente positiva “debido a la reactivación de la obra pública”.

“Desgraciadamente los números dados a conocer oficialmente reflejan la realidad. Hemos estado esta semana en Buenos Aires con las reuniones mensuales de todas las delegaciones de la Cámara. Este número que se ha conocido ayer está perfectamente indicado con valores que hemos estado observando el lunes en lo que ha sido la caída de la venta del cemento, la caída de la venta del hierro, el tema de la mano obra donde todos estos indicadores durante lo que va del año ha tenido valores bastantes cercanos a lo que el INDEC marca para la actividad completa”, explicó el empresario de la construcción. “Nosotros en el tema del cemente habíamos detectado una caída interanual del 18,6%, del hierro 19,2. Hay un índice que se llama ‘Construya’, que es de la venta de materiales de la construcción en general donde el número interanual habla de la caída del 16,2%. Es decir que el número que INDEC marcó ayer realmente es así”, agregó.

Por otra parte, y con relación a la afirmación del Gobierno de que “son los últimos coletazos de la normalización de la economía”, Sanchís comparte el criterio, y a eso agrega que “incluso  en Mendoza ya hemos empezado con una curva ascendente en todo lo que es la construcción debido a la reactivación de la obra pública. Esta situación de caída del sector que el INDEC marca en el último año del 20%. Eso está dado porque a partir de junio-julio del año pasado empezaron a paralizar toda la obra pública y la obra privada estaba detenida, no había grandes emprendimientos privados de ningún tipo. En Mendoza a partir de enero se comenzaron a solucionar un poco los problemas de la obra pública en general y del IPV a partir de marzo las empresas empezamos a trabajar. Con un ritmo bajo pero comenzamos a trabajar nuevamente en 102 obras de construcción en toda la provincia”. “Creo que viene aumentando mes a mes, calculo que en un par de meses estaremos en valores normales de construcción mensual”, afirma.

También afirmó que “la obra pública se está reactivando más rápidamente. En lo que es privada hay un posicionamiento de los desarrolladores, inversores y demás, que si bien no han comenzado con más obras porque la situación económica todavía no es altamente favorable, al contrario, los niveles de inflación que tenemos no nos lo permiten. Pero lo que sí se ha visto es un aumento muy grande en el pedido de permisos de construcción, que en Buenos Aires ha sido muy grande. En cuanto la situación económica del país mejore un poco esos proyectos van a salir rápidamente”.

Finalmente, acerca de las viviendas en proceso de construcción mediante el plan PROCREAR con problemas de financiación comentó que “no se paralizaron nunca. El problema es que se les viene pagando de acuerdo a los precios básicos, y eso ha generado que las empresas frenen un poco las obras. A partir de enero se fueron reactivando de a poco. Se presentaron nuevos planes de trabajo. El IPV había dado una escala donde los barrios que estaban más avanzados podían avanzar hasta una certificación mayor del orden del 5% y los barrios que recién comenzaban tenían una certificación del 2,5%. Esos valores son muy bajos. Piensen que en un plazo normal una obra tiene diez y doce meses es decir que la certificación si se hiciera en forma directa tendría que estar rondando entre un 10 y un 8% mensual”.

“Trabajar al 2,5 significa alargar la obra un tiempo más. Lo que pasó es que no estaba la plata y las empresas dentro de todo agradecimos el sinceramiento que hicieron. Pero después de eso los fondos nacionales han empezado a llegar y el IPV en este momento ha levantado todas las restricciones en cuanto a la certificación. Es decir que las empresas que quieran avanzar más rápidamente o tienen más espalda financiera pueden hacerlo a mayor ritmo”, afirmó Sanchís.

El empresario también destacó que “cuando el sector privado está en funcionamiento genera más empleo y más actividades con respecto al público. Hoy está paralizado totalmente, hay indicios que nos hacen ser optimistas hacia el futuro. Hay muchos emprendedores que están adecuando sus proyectos a las nuevas pautas de préstamos y los están esperando para cuando baje un poco la inflación y se estabilice un poco los índices económicos, poder largarlos. Calculo que será fin de este año y principios del año que viene”.

“Hay cosas que creo que son muy auspiciosas para Mendoza y para el sector nuestro, se ha iniciado la construcción de una usina termoeléctrica en Anchoris que es una obra interesante con posibilidades de ampliación. En agosto se licitan 6 ó 7 proyectos de energías renovables en la Nación, y eso va a significarle a la provincia una inversión de privados para construcción de emprendimientos del orden de los 150 millones de dólares. Es esa actividad privada que tracciona más en la mano de obra que la pública”, cerró Sanchís.

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