Sanz 9

diciembre 8, 2014 8:05 am

El senador nacional por la UCR Ernesto Sanz indicó que “hay un tema en la Argentina que no por muy debatido está resuelto: es el verdadero rol del Estado. De hecho, esta semana me tocó ser parte de un nuevo capítulo, cuando en la Conferencia Anual de la UIA (Unión Industrial Argentina), escuché al ministro Axel Kicillof. El ministro de Economía pasó los minutos hablando de la intervención del Estado, de lo necesario que es un Estado presente y de las experiencias del país cuando el Estado se retrajo. Ciertamente allí y ahora en este espacio, quiero tomar el guante otra vez, ya que me tocó el turno de hablar después del funcionario mencionado.”

“En estos días –prosiguió el legislador y también precandidato a presidente del Frente Amplio UNEN–  hay frases que se han hecho cliché. De un lado de la vereda los que, sin escalas, dicen que ‘Argentina es Colombia’. Del otro, los funcionarios que, con un dejo de necedad, dicen que ‘Argentina no es un país productor de drogas’. En el medio, tasas de homicidio que crecen, la aparición de drogas sintéticas, chicos de diez años adictos, barrios tomados por el narcotráfico y escándalos que involucran inclusive a la Casa Rosada”.

Sanz remarcó que “el narcotráfico está acá y sin un Estado capaz no vamos a hacerle ni cosquillas. Lo digo y lo repito; el Estado argentino más allá de grande ha sido bobo, nada inteligente y profundamente incompetente. En estos años, creció el narcotráfico y lo hizo porque el Gobierno miró a otro lado, desechó las advertencias y retrajo al Estado ante el avance del delito organizado.”

“Conocer una pequeña historia ayuda a entender la naturaleza del problema”

La efedrina es un insumo esencial para la elaboración de una de las drogas sintéticas más consumidas en el mundo: la metanfetamina. “Desde 2003 a 2006, pasó de haber mil a alrededor de 6 mil empresas inscriptas en el Registro Nacional de Precursores para importar efedrina. En 2007, el permiso para importar se extendía en 48 horas, más rápido que una habilitación para una verdulería”, relató Sanz sobre esta problemática.

“Entre 2004 y 2005 se importaron 3.449 kilos de efedrina, unos 144 kilos por mes. Pero en 2007, año de elecciones presidenciales, ingresaron al país 19.200 kilos, un promedio de 1.600 kilos por mes, once veces más que en 2005. Llamativamente, el año donde explotó el ingreso de efedrina coincidió con elecciones presidenciales”, advierte el legislador radical.

Sanz siguió explicando que “la efedrina ingresó sin inconvenientes al país hasta el triple crimen de General Rodríguez. Pero ese desenlace no puede haber tomado por sorpresa al Gobierno. En mayo de 2008, al menos tres meses antes del triple crimen, Mario Alberto Arzave Trujillo, responsable de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Contra la Salud de México, advirtió al Gobierno sobre el problema de la efedrina, pero nadie le dio importancia. El funcionario mexicano relató que entre el 24 de octubre de 2007 y el 8 de abril de 2008, México incautó, en cuatro episodios, 60,42 kilos de clorhidrato de efedrina, 34 kilos de pseudoefedrina y 212,8 kilos de efedrina proveniente de la Argentina”.

“Ese mismo año, en 2008, el Gobierno de México advirtió de esto a Jorge Yoma, quien era entonces embajador argentino en ese país. Cuando Yoma quiso transmitir la preocupación al Gobierno Nacional, encontró solo silencios, evasivas y desinterés. Esta historia salió a la luz esta semana, cuando se publicó el libro de Gustavo Sierra ‘Sinaloa-Medellín-Rosario’, que recomiendo leer”, continuó.

“Podríamos hacer una línea del tiempo del narcotráfico en el país, y encontraríamos que desde 2003 creció abruptamente, y que desde 2007 su vínculo con la política quedó expuesta a la luz del día. Sin dudas, el debate sobre cómo debe ser el Estado puede llevarnos horas y días, pero lo tenemos que hacer despojados de frases hechas y cómodas y provistos de experiencias y objetivos”, dijo Sanz.

“El Estado así como está, es un Estado grande y poco inteligente, que le planta tres veces al mes inspecciones de AFIP a un emprendedor, pero que no se preocupa ante la radicación del narcotráfico en el país; un Estado que pone a los gendarmes a custodiar casas de cambio pero que para eso libera las fronteras que se vuelven autopistas del delito”, aseguró.

“No tengo ninguna duda, necesitamos un Estado presente, pero ante todo inteligente y ocupado en lo urgente: no quiero un Estado grande con diez personas atrás de un dólar mientras a sus espaldas el narcotráfico hace metástasis en todo el país. En materia de narcotráfico no tenemos ni un Estado cooptado en algunas regiones, como sí lo sufre México por estos días, ni un Estado ausente o retirado como lo fue Colombia años atrás. Tenemos un Estado incapaz por desidia de los funcionarios y por errores graves en los diagnósticos”, afirmó Sanz.

“Empecemos a hablar de narcotráfico, sin miedo, con ideas en la mano y decisión de avanzar. Hasta ahora vamos perdiendo y si perdemos con los narcos, crecen la inseguridad y la violencia. Podemos dar vuelta el partido y una buena manera de empezar es con cada candidato diciendo con qué Estado y con qué estrategia va a salir a ganarlo”, cerró el legislador nacional mendocino.

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