Lazaro Luciana

mayo 26, 2016 1:14 pm

Por Rubén Lasagno – OPI Santa Cruz

La nota que publica hoy Infobae es lapidaria para la causa que lleva adelante el Juez Sebastián Casanello pero fundamentalmente para la ex presidenta, su hijo y Julio de Vido, que hasta el momento, han sido cuidadosamente dejados de lado en toda la investigación que el magistrado lleva adelante.

Se podría decir, a la vista de las presentaciones realizada por los hijos de Lázaro, Luciana y Leandro, que estamos ante una bisagra fundamental en la causa por “la ruta del dinero K”, lo cual no se sabe bien hasta qué punto el magistrado podrá sostener, atendiendo a los argumentos absolutamente válidos expresados en el escrito, donde los involucrados, acorralados por las circunstancias y observando todas las señales de la causa, van tendientes a salvaguardar a los responsables más notorios actores de esta maniobra financiera, pero se enjuagan con la familia Báez, han tomado la decisión más temida para Cristina, Máximo y de Vido: contar la verdad de cómo, para qué y para quién trabajaba su padre y quiénes son los verdaderos dueños de la fortuna.

El día que el juez Casanello dijo públicamente que a él no le constaba que CFK tuviera responsabilidad en la causa por la ruta del dinero, dejándola fuera de toda sospecha, OPI publicó la observación e inmediatamente hicimos una entrevista al constitucionalista Sabsay, quien confirmó que aquello era un prejuzgamiento del juez y ponía la sospecha de que su investigación nunca iría direccionada hacia la familia Kirchner.

Ahora, de acuerdo a lo que publica Infobae, los hijos de Lázaro, Luciana y Leandro, en un escrito presentado ante el Juez, a quien pide su separación de la causa, reconocen que su padre era testaferro de los Kirchner y que el patrimonio de Austral Construcciones es de Cristina Elisabet y Máximo Kirchner.

Admiten que tienen en su poder una agenda en la que Lázaro Báez dejó constancia de al menos tres reuniones que mantuvo a la medianoche en la Quinta de Olivos en las que habrían participado Cristina Elisabet Kirchner y el juez federal Sebastián Casanello. No sólo eso, desde meses antes de ser detenido habría comunicaciones entre Lázaro Báez y el magistrado, alude la nota.

El escrito de hoy marca una primera etapa pero hay una segunda en la que Luciana y Leandro Báez darían a conocer un contradocumento que acreditaría que su padre no era más que un prestanombre de la familia Kirchner, dice Infobae

Además, pedirían que se investiguen cuarenta llamados telefónicos que habría hecho el juez Sebastián Casanello a la provincia de Santa Cruz el día que detuvieron a Lázaro Báez.

El periodista Fabio Ferrer, explica que la situación de detención de Lázaro, produjo una “implosión familiar” y con el correr de los días y el curso de la causa, Leandro y Luciana se fueron dando cuenta que Lázaro “fue entregado para salvar a los verdaderos destinatarios del dinero sucio de la obra pública”.

Los denunciantes señalan que desde el 2013 fecha de inicio de la causa, Casanello no realizó medidas de pruebas necesarias que podrían haber resguardado muchas de ellas para el esclarecimiento de los hechos investigados “Tampoco existió ninguna citación – indica la nota – más allá de que el juez contaba casi con las mismas pruebas –salvo el video en el que se los ve contando plata- que luego dieron lugar a las distintas citaciones y al procesamiento de Báez. Al respecto –manifiesta Leandro Báez- “no debe perderse de vista que incluso con anterioridad al video que, según el juez, habría dado pie a una serie de citaciones y procesamientos, existió otro video periodístico en el cual se observa a distintas personas retirando cajas con documentación pero, en ese momento, el Sr. Juez nada hizo al respecto”. Hay que recordar que esto fue antes de las elecciones presidenciales del año pasado, explica el periodista que accedió al documento.

Según la presentación hoy, “Luego de ese período existe un claro redireccionamiento del proceso hacia la familia Báez y una clara intención de desligar a quienes eran funcionarios del gobierno de Cristina Elisabeth Kirchner”. Leandro Báez acusa a Casanello de utilizar para el procesamiento de su padre y su hermano fragmentos de la declaración de Leonardo Fariña pero no tiene en cuenta otros que apuntarían a quien estaba ejerciendo el Poder Ejecutivo de la Nación en ese momento, es decir, Cristina Elisabet Kirchner.

Leandro y Luciana Báez están convencidos de que su padre fue entregado para salvar a los Kirchner. Creen que los abogados de Lázaro y Martín Báez fueron puestos por la ex Presidente, quien supervisaría la estrategia de los defensores para evitar que la Justicia avance sobre ella y su hijo Máximo.

Con esta presentación, la causa comienza a tomar un giro, esperado por todos, pero claramente no querido por el Juez Casanello. Ahora está claro que aún cuando Lázaro Báez no quiera presentarse como un arrepentido, su familia hará el trabajo ante la justicia y la opinión pública.

Esta carta, jugada por la familia Báez, va directamente al corazón del poder político en los últimos 12 años. Ya está lanzada a rodar la piedra; va cuesta abajo y como hemos dicho siempre, esta causa, como Hotesur y Los Sauces, terminarán en el living de la casa de Cristina, en calle Mascarello al 400 de Río Gallegos.

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