Pobreza

abril 1, 2016 4:51 pm

La pobreza ya afecta al 32,6% de  los argentinos, de los cuales el 6,2% también es indigente, y en  el primer trimestre 1.400.000 personas cayeron en esa condición  por la “devaluación y los aumentos de precios”, informó hoy el  Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina.

Agustín Salvia, el sociólogo que presentó el relevamiento,  advirtió que una “devaluación con ajuste de precios produce un  aumento de la pobreza, por lo que hace falta empleo”.

A fines del 2015 había 11,5 millones de pobres, y ahora hay 13 millones, según el documento. De ese total, 2,3 millones de personas viven en la indigencia mientras las cifras del análisis muestran, según Salvia, que en 2015 “el mercado de trabajo estaba afectado” y que la persistencia  de la pobreza e indigencia son también consecuencia de un “esquema  de economía subterránea”.

La canasta básica total (CBT) -incluye alimentos y servicios-,  para una familia tipo se ubicó en $7.033 en 2015, y se elevaría a  7.877 pesos en abril de este año, de acuerdo con los datos de la UCA mientras que un adulto necesitará 2.549 pesos este mes.

Por primera vez el Observatorio decidió hacer una proyección de  la “capacidad de subsistencia de la población” (tasas de  indigencia y pobreza por ingresos) en los primeros meses del año:  la tasa de pobreza se elevó al 34,5% en marzo y en la proyección  de abril, se estimó en 32,6%, una baja por influencia de algunos  planes sociales y asignaciones.

De este modo, la Iglesia marcó a través de una de sus  instituciones académicas relevantes que si bien, el gobierno de  Cristina Kirchner dejó 11 millones de pobres, se prevé en la  actual administración un aumento significativo: 1,4 millones de  personas.

Para esto no se tomaron en cuenta los aumentos de tarifas de  los servicios básicos, de transporte, de los precios para los  consumidores y la pérdida de empleo de algunos sectores, entre ellos el público, por lo que las cifras pueden estar “subestimadas”, reconocieron los autores de la evaluación.

La pobreza subió el año pasado al 29% y se  disparó 32,6% en abril.    

En el resumen de la medición urbana, la UCA señaló que las  tasas de indigencia y pobreza presentan comportamientos  diferenciados al interior de la estructura social.

“Tal como se ha exhibido en informes anteriores, la  probabilidad de caer o salir de la condición de indigencia o de  pobreza se encuentra asociada a diferentes situaciones  socioeconómicas, ocupacionales y socio-residenciales”, se dijo.

Respecto del proceso inflacionario y la falta de mejores  oportunidades laborales para segmentos informales del mercado de  trabajo provoca la pérdida en la capacidad de compra por parte de  los hogares de las canastas básicas alimentarias.

“La tasa de indigencia habría pasado de 5,3% a fines de 2015 a  6,9% en marzo de este año, y afectaría a no menos del 6,2% de la  población al principio de abril de 2016; lo cual en este caso  daría cuenta de un aumento de por lo menos 350 mil personas en  situación de indigencia (acumulando 2,3 millones de personas  indigentes al final del tercer trimestre del año)”, sostuvo el  Observatorio.

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