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marzo 31, 2015 3:55 pm

La Cuaresma eleva la demanda de ciertos alimentos que por características propias son propensos a producir intoxicaciones cuando no se almacenan en forma adecuada o no se consumen en tiempo y forma. La Dirección de Higiene de los Alimentos del Ministerio de Salud, recomienda acciones específicas ante la compra e ingesta de comidas típicas de la Pascua, como pescados y confituras.

El establecimiento donde se compra pescados, mariscos, empanadas de vigilia, roscas y huevos de Pascua, es la primera cuestión a tener en cuenta. Se debe elegir locales conocidos y que además estén sujetos a continuo control sanitario. Por otro lado, hay que evitar la compra de conservas de elaboración casera y/o artesanal que no tengan el aval del organismo de control sanitario de la provincia.

Antes de comprar es bueno planificar el menú según el presupuesto disponible y la capacidad del congelador para acumular productos. Una vez en el establecimiento, prestar especial atención a la higiene de las instalaciones, los utensilios y el personal, el que debe vestir uniforme reglamentario de color claro y lavar sus manos luego de cada venta. Cabe destacar que la manipulación adecuada de los alimentos es primordial para evitar complicaciones posteriores. Por otra parte, nunca hay que adquirir productos que expongan texturas, coloraciones y olores anormales.

El pescado  es uno de los alimentos que más riesgos implica para la salud cuando no se encuentra en condiciones. Por ende, existen recomendaciones puntuales para evitar intoxicaciones derivadas de su consumo:

•          Pescados enteros: deben estar duros y no ceder a la presión de un dedo, a su vez, la piel debe estar lisa y sin rasgaduras. Nunca debe emitir mal olor.

•          Pescado trozado: debe estar duro y la superficie de corte tiene que exponer un color blanquecino uniforme, sin manchas amarillentas ni rojizas.

•          Pescado fresco: debe consumirse dentro de las 24hs. posteriores a la compra, de no ser así, hay que congelarlo tan rápido como sea posible.

•          Pescado envasado: verificar que el envase se encuentre cerrado en forma hermética, sin abolladuras ni daños externos. Los envases de conserva oxidados, golpeados o hinchados poseen alimentos que fueron mal envasados, son viejos o están contaminados.

•          Mariscos: los que son frescos despiden olor a mar pero nunca uno desagradable.

Respecto a los alimentos congelados, lo crucial a tener en cuenta es:

–           Observar con detención tanto el contenido como la rotulación del envase.

–           Observar que la temperatura de la vitrina conservadora sea de -18°C.

–           Los mariscos y los pescados frescos deben conservarse a -3°C. Corrobore que los locales que los expenden mantengan estos alimentos a la temperatura correcta.

–           Descongelar los alimentos en la parte baja de la heladera el mismo día que van a elaborarse y consumirse.

–           Al comprar este tipo de productos en el supermercado es fundamental cargarlos al final del recorrido y no colocarlos en contacto con alimentos calientes. Lo ideal es transportarlos en cajas aislantes o bolsas térmicas y llevarlos rápido al refrigerador.

–           No mezclar pescados y mariscos frescos con otros alimentos en la heladera para evitar la contaminación cruzada. Tampoco usar el mismo cuchillo para partir pescados y/o mariscos y luego cortar vegetales, ni siquiera hacerlo en la misma tabla o recipiente. Es necesario utilizar un cuchillo y un recipiente para cada uno por separado.

–           Los mariscos se deben hervir por lo menos cinco minutos antes de consumirlos. Recordar que el jugo de limón no sirve para cocerlos.

–           Un pescado o marisco descongelado no puede congelarse otra vez.

Otros de los alimentos predilectos de la época son las confituras, tanto roscas como huevos y figuras de chocolate. Siempre hay que adquirirlos en locales habilitados porque de otra manera se pone en riesgo la salud de todos aquellos que gusten de ellos, en especial la de los pequeños. También es importante leer muy bien los rótulos y conservar la boleta para que frente a cualquier eventualidad se pueda efectuar el reclamo correspondiente.

Otro punto a destacar es que las roscas suelen tener crema pastelera, la que es propensa a la contaminación cuando no se preserva de manera adecuada. Por su parte, las confituras envasadas también requieren de una minuciosa lectura de rótulos para garantizar que se conserven bajo las medidas correctas y estén dentro del parámetro de consumo que habilita tanto su fecha de elaboración como de vencimiento.

Ante cualquier eventualidad o inquietud hay que concurrir a la Dirección de Higiene de los Alimentos en calle San Martín 601, 2° Piso de Ciudad, llamar al 261 4290778 o escribir a dinha@mendoza.gov.ar

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