Convulsiones

junio 2, 2016 3:11 pm

DSC03815Por Sergio Biglieri – Médico Veterinario

Las convulsiones es una anomalía neurológica que afecta con bastante frecuencia a los perros y con menor ocurrencia en gatos. Son episodios de movimientos involuntarios con predominio tónico o con contracturas musculares violentas,  pérdida de la conciencia por un periodo de duración breve, y  a ello sobreviene  un tiempo de recuperación variable donde pueden verse algunos cambios de comportamiento o motores.

Son experiencias muy desagradables para los dueños y si bien los periodos convulsivos son de pocos minutos, a los testigos les parece una eternidad ya que interpretan que existe un marcado sufrimiento durante el cuadro.

Debemos aclarar que los cuadros convulsivos pueden ser de tipo generalizado como el descripto, o bien cuadros más parciales y de apariencia diferente donde los síntomas varían resultando en episodios más leves donde la expresión sintomatológica puede ir desde un leve temblor o bien puede presentarse solo un babeo inexplicable durante algunos minutos, hasta situaciones donde el animal gime de manera intempestiva sin una explicación a tal suceso.

En los cuadros de esta característica la conciencia se mantiene presente aunque en ocasiones puede estar leve o severamente afectada. La razón de los diferentes cuadros radica en anomalías que afectan el cerebro de una manera parcial y superficial o generalizada.

Los síntomas dependerán de la ubicación de los focos anómalos cerebrales ya que podrán afectar movimientos específicos, la audición, la visión o tan solo alterar la conducta. Todos ellos tienen un carácter temporal donde el animal vuelve al cabo de un tiempo a mostrase normal dependiendo naturalmente del origen de las convulsiones.

ORIGEN DE LAS CONVULSIONES

Partamos de la base que la convulsión como tal no es una enfermedad sino solo un síntoma de una patología. En términos generales solemos dividir los cuadros en dos grandes causales, aquellos donde el cerebro es afectado por razones ajenas a él y en otras donde la patología asienta en el propio encéfalo.

La causa más corriente de convulsiones en caninos donde la lesión asienta en el cerebro es la epilepsia y la etiología tiene diversas posibilidades. La epilepsia es una enfermedad que puede sufrir el animal de manera hereditaria o adquirirla tras una lesión importante de cerebro como un traumatismo, como secuela de una severa intoxicación, o secundaria a una encefalitis.

Los episodios convulsivos pueden tardar años en aparecer desde el momento en que ocurrió la lesión. En los casos heredados los enfermos suelen exhibir las primeras convulsiones con anterioridad o alrededor de los dos años mientras que las causas adquiridas no tienen ningún periodo específico de la vida donde se presenten.

La epilepsia se caracteriza porque el enfermo solo muestra ocasionalmente los signos clínicos que son las convulsiones desarrollando una vida perfectamente normal entre episodio y episodio. En algunos casos los animales sufren ataques periódicos semanales, quincenal o mensualmente y en muchos otros no existe un patrón temporario tan definido lo que lo hace más difícil para el tratamiento.

Los cuadros pueden presentarse como convulsiones únicas y muy breves hasta cuadros de convulsiones llamadas en racimo donde pueden presentar cuatro, cinco o más convulsiones hasta los más severos y peligrosos donde se desarrolla el status epiléptico donde el cuadro no desarrolla un corte espontaneo del cuadro sino a través de la intervención veterinaria.

Debemos destacar que los últimos casos son los menos frecuentes pero los más peligrosos ya que durante estos episodios el cerebro sufre de mal aporte de oxigeno y energía lo que puede provocar daños permanentes como ceguera, parálisis o deterioro de la capacidad cognoscitiva.

En reglas generales los casos menos frecuentes pero de más grave pronóstico lo representan los tumores cerebrales que a diferencia de los cuadros de epilepsia presentan episodios convulsivos con una sumatoria de otros signos que alertan al profesional de que la dolencia no es episódica, temporal ni pasajera.

Habíamos comentado que las convulsiones también podían tener un origen fuera del cerebro y si bien estos casos son menos frecuentes resultan más fáciles de diagnosticar. Las anomalías del metabolismo como la disminución de la glucosa o calcio sanguíneo pueden provocar convulsiones estando el cerebro en estado total de salud.

Lo mismo sucede cuando el aporte sanguíneo que recibe el cerebro es deficitario o cuando determinados electrolitos de la sangre se hallan alterados y cuando órganos como el hígado o el riñón funcionan mal permitiendo la acumulación de toxinas en el organismo que afectan al encéfalo.

DIAGNOSTICO

Llegar al diagnostico no siempre es fácil, el uso de análisis de laboratorio es accesible y sencillo, el uso de Tomografías y electroencefalogramas resultan muy útiles aunque en ocasiones la disponibilidad es más compleja. En muchos casos la revisación clínica y el relato u observación de los episodios puede resultar suficiente para llegar al diagnóstico sobre todo cuando la naturaleza de los cuadros resulta ser epilepsia hereditaria.

PREVENCIÓN

No existe un recurso preventivo eficiente, la vacunación regular, la alimentación saludable y la no reproducción de individuos con epilepsia heredable resulta un recurso valioso para disminuir la tasa de aparición.

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