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agosto 6, 2014 9:08 am

“Si las paredes hablaran, cantarían”, asegura María Eugenia Elías, directora del instituto y violonchelista de la Filarmónica de Mendoza, mientras hace un poco de historia: “En esta casa nacimos los seis hermanos, todos somos músicos y mi padre, médico de profesión, estaba orgulloso de que lo fuéramos. Él tocaba el piano con una intuición admirable, de oído; y mi mamá Teresita también tocaba el violín. Ellos nos inculcaron el amor por la música”, relató.
La entrevista se llevó a cabo en lo que fuera el consultorio de su padre, hoy convertido en dirección de la institución, y mientras charlamos se cuelan en el aire sonidos del violín de Luisa una hermosa joven con síndrome de Down.
Hace unos años la vida le dio a Eugenia la posibilidad de alquilar la casa de su infancia y ya siendo una profesional no dudó en transformar lo que fue el hogar familiar en un centro de día para que chicos discapacitados se vincularan con el arte. Ante la pregunta de por qué apuesta por la relación arte–discapacidad, ella cuenta: “Una de las experiencias tiene que ver con los conciertos didácticos de la Filarmónica para las escuelas en el Teatro Independencia, ya que los chicos con discapacidades siempre los sientan en las primeras filas, y al ver sus caras me di cuenta de que les pasaba algo con la música, así que desde la intuición empecé a darle forma a la idea, porque no hay una preparación desde la universidad de música para con la discapacidad”, reflexiona la directora.

Centro de día
“El Instituto Dr. Jorge Elías es la oportunidad que me dio la vida de vivenciar el arte desde un lugar muy especial, nació desde el arte a la discapacidad y alberga a chicos y jóvenes con discapacidad moderada, severa o profunda (síndrome de Down, parálisis cerebral, retraso mental, oligofrenia), a partir de los 14 años de edad, que hayan completado la escuela especial y que no tengan acceso a otros programas de rehabilitación”, dijo la mujer y agregó que la idea de rehabilitación es el arte y sobre todo la música, como un lenguaje de expresión no verbal con amplias posibilidades de comunicación.
Los chicos que asisten al instituto toman clases de música, danza, plástica y teatro y cuentan con un plantel de más de 20 profesores de teclado, flauta traversa, violín y violonchelo, quienes sacan lo mejor de ellos y potencian sus capacidades.

El gran desafío: Onemen
En 2011 María Eugenia soñó con la posibilidad de crear una orquesta de niños y jóvenes especiales y luego de presentar el proyecto a la Municipalidad de Godoy Cruz, obtuvo la declaración de interés departamental y el apoyo para hacerla realidad. Así nació Onemen la orquesta de niños y jóvenes especiales de Mendoza, algo sin precedentes en la provincia.
“La idea era que los chicos que vienen al instituto pudiesen sociabilizar con chicos que tienen capacidades leves y que son quienes toman clase los martes y jueves después de las 18. El apoyo municipal, más allá del reconocimiento de nuestra tarea, significó poder contar con profesores rentados e instrumentos de cuerda, viento y teclado para que los chicos aprendan”, explicó la chelista

Se hace camino al andar
En medio de la charla, Eugenia muestra una carpeta con recortes de diarios que cuentan la historia, y se ven los integrantes de la orquesta en sus presentaciones públicas en distintos espacios de la provincia, incluso, algunas de ellas acompañando a la Orquesta Filarmónica de Mendoza, luego de haber sido invitados por quien fuera su directora Ligia Amadio. Lo que no está en esa carpeta es la infinidad de momentos mágicos que cada uno de los chicos del instituto y de la orquesta han vivenciado, de la mano de sus profesores y el crecimiento enorme que ha significado no sólo para ellos sino también para sus familias, la posibilidad de verlos felices y libres del prejuicio haciendo arte.
“La Onomen funciona de marzo a diciembre como el ciclo lectivo, y cada año nos sorprende que después de las vacaciones los chicos no han olvidado una sola nota ni un solo compás”, resume. Eso sin duda, es el resultado de una terapia que toca sus fibras íntimas cambiándolos para siempre.
“Hay chicos que no tienen conocimiento de lecto escritura y aún así aprenden teoría y solfeo. Nuestro lema es trabajar sin expectativas pero sin techo,´ y les juro que no lo tienen, todos los días nos sorprenden con algo nuevo”, concluye María Eugenia./ Rebeca Rodríguez

Instituto de día Dr. Jorge Elías
Dirección: Bernardo Ortiz 1361, barrio Parque, Godoy Cruz.
Contacto: teléfono 4393000

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