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agosto 11, 2014 8:52 am

La ciudad oriental de Donetsk, principal bastión de los separatistas prorrusos rodeado por el ejército ucraniano, fue blanco de un ataque con artillería pesada, al tiempo que los occidentales advirtieron a Rusia contra una intervención en Ucrania. Desde las 04H20 locales, una periodista de la AFP escuchó más
de 20 explosiones desde el centro de la ciudad, la más grande de la cuenca minera del Donbass, escenario desde hace días de intensos combates entre los insurgentes prorrusos y las fuerzas ucranianas.
Una explosión reventó las ventanas de la maternidad de un hospital del centro de la ciudad este domingo. Las madres y los bebés estaban refugiados en un sótano empleado hasta ahora para conservar material médico esterilizado, comprobó una periodista de la AFP. “Ya hemos tenido tres nacimientos en el sótano, uno de ellos esta misma mañana”, contó la responsable del establecimiento, Marina Ovsianik. “Una casa fue destruida por un obús así como una parte de la policlínica N18. Una mujer resultó herida en las cercanías”, indicó el alcalde de Donetsk en un comunicado.
El Ejército ucraniano anunció este domingo que había “estrechado al máximo el cerco” en torno a Donetsk y que había disparado contra bases rebeldes infligiéndoles “duras pérdidas”. Tres soldados murieron y 27 resultaron heridos en las últimas 24 horas, anunció el portavoz militar Andri Lysenko. También dio cuenta de “encarnizados combates” en Krasny Louch, una localidad de 120.000 habitantes 65 km al noroeste de Lugansk, cuyo control permitiría, según Kiev, bloquear la llegada de ayuda a los separatistas de Donetsk desde Rusia.
El sábado el “primer ministro” separatista, Alexandre Zakhatchenko, reconoció que Donetsk había sido “rodeado” y que se hallaba al borde de una “catástrofe humanitaria”, mostrándose dispuesto a un alto el fuego si las fuerzas ucranianas cesan su ofensiva.

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