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agosto 27, 2016 3:03 pm

Juan Vasco Martínez, director Ejecutivo de la Asociación de Supermercados, refiriéndose a la situación actual de estas bocas de venta, precisó que hay expectativas en el sector de que comience “a repuntar el consumo”, y consideró que “lo peor ya pasó. Nosotros estamos notando en líneas generales un amesetamiento de la caída”.

Además, el empresario destacó que “hubo fuerte bajas en bebidas alcohólicas y no alcohólicas, en los formatos donde tiene mucho peso los no comestibles como bazar, textil, electro. En estos rubros las caídas han sido muy grandes, pero son equiparables a las cadenas especializadas que trabajan en este tipo de productos. Ahí ha sido notable. El resto tiene caídas más o menos parejas, ha habido un repunte pequeño en alimentos, hay lácteos que han bajado mucho. El consumidor ahora está eliminando de su opción de compras lo que se puede prescindir”.

También hizo mención a la diferencia de precios que existen con Chile, asegurando que “es una de las cosas que tenemos por delante para resolver a nivel macro. Cuando uno habla del costo argentino no es solo el costo laboral, es la última variable que uno tendría que pensar. Tenemos un costo impositivo elevado y una serie de deficiencias tremendas. El desastre logístico que vive el país con rutas que son túneles a la desgracia, con alto costo del combustible, de los equipos de transporte. Todo esto encarece y afecta muchísimo todo lo que es la cadena. Tenemos un país con grandes distancias  y no tenemos ferrocarril. Eso es una de las grandes cosas que encarecen a toda la cadena comercial”.

Sobre el precio de las frutas y verduras que es más caro en los supermercados y la crítica de que son formadores de precios, interpretó: “Podemos tener muchas mediciones pero creo que la participación en el mercado es importante analizarla. Tenemos que considerar que la cadena de fruta y verdura tiene una amplia incidencia de economía informal. Yo no estoy acusando a nadie pero puedo decir de cantidad de veces que uno compra fruta y verdura en lugares que no son supermercados y se lleva un papel escrito a lápiz con la cuenta. Ahí estamos hablando de un gap de 20 puntos. Tenemos el 10,5 del IVA reducido, la carga del promedio de ingresos Brutos que es un 5%, más el 1,2 que es el promedio país de tasas municipales, más la incidencia de otros impuestos, aportes y contribuciones. Ahí tenemos por lo menos unos 20% de diferencia el comerciante formal y el informal”.

“Tenemos una serie de incidencias en cuestiones de seguridad alimentaria muy importante, los supermercados tienen identificada, es decir que hacen inspecciones a sus distribuidores primarios, tienen un seguimiento en cuanto a cadena de frío. Hay una serie de adicionales, que añadido al tema de la formalidad versus la informalidad, que puedo justificar el precio diferente. Pero en la medida que tenemos una baja participación en el mercado laboral, no se nos puede acusar de tener una posición dominante que se pueda tener una cadena de valor, por lo menos en la realidad”, destacó finalmente Vasco Martínez.

 

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