perez capitanich

julio 4, 2014 8:58 am

25 de junio de 1978, Argentina se proclamó campeón del mundo, en un partido sufrido que consiguió ganar gracias a Marito kempes en un recordado 3 a 1. La Argentina levantó la copa mundial por primera vez y todos  fuimos felices. Salimos todos a la calle a festejar, estábamos felices porque a los argentinos no sólo nos caracteriza el ser canchero, nos caracteriza que cuando se trata de exitismo estamos pendientes, somos felices y Dios nos pertenece. Lo que pasaba con los militares estaba guardado, no nos lo contaron y tampoco pudimos verlo.

Julio de 2014, Argentina está lista para meterse en cuartos de final y nada más importa, porque en esto también somos argentinos. Nos lavamos las manos y nos olvidamos que estamos con un mes de gracia debido a que los buitres nos sobrevuelan, que el país entero está a punto de caer en default. Pasa a segundo plano el endeudamiento provincial, pasa a tercer plano el mal manejo de instituciones como el Zoo de Mendoza, en dónde nadie se responsabiliza por la muerte de animales que permanecen encerrados.

Nos olvidamos que la obra pública se puede ver perjudicada y de manera muy grave si el fallo de la Suprema Corte de Justicia se lleva a cabo, nos olvidamos que el Vice está procesado.

Juega la Selección… ¿existe algo más importante? ¿Tenemos que leer todos los titulares de los diarios? ¿Nos damos cuenta que en 15 días el mundial termina y si embargo nuestra vida continúa?

Francisco Pérez no lo olvida y viajó a la Casa Rosada. Allí le explicó al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, acerca de los problemas financieros que traerá a la Provincia la resolución de la Suprema Corte de Justicia que frenó la toma de créditos.

En el encuentro, Pérez, quien estuvo acompañado por el Ministro de Hacienda, Marcelo Costa, le detalló al jefe de Gabinete la difícil situación que atraviesa la Provincia a partir del fallo de la Suprema Corte de Justicia, que el lunes último dictó una medida cautelar, que aun no entra en vigencia pero que de hacerlo ordenará frenar cualquier toma de crédito al Gobierno.

Pérez está preocupado, Costa intenta aliviar la tensión pagando a los estatales el retroactivo que debía, pero ¿esto soluciona las cosas? ¿Hasta cuándo?

Todo es celeste y blanco en Mendoza, igual que en un país entero. Ojalá también lo sea en 15 días. Ojalá salgamos ilesos una vez más porque no tendremos la chance de tiempo suplementario y esta vez el Proceso será de todos.

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