theresa may

julio 5, 2016 8:37 pm

La primera votación entre los 331 diputados tories, (conservadores), para elegir a los dos candidatos que se disputarán entre la militancia de ese partido, la sucesión de Cameron se ha saldado con una abrumadora victoria de la favorita, Theresa May. La ministra del Interior, de 59 años, logró el apoyo de 165 de sus compañeros, superando la suma de lo obtenido por sus cuatro rivales. En cada ronda queda eliminado el último y ya se ha caído el primero de los cinco candidatos, el derechista Liam Fox, que solo obtuvo 16 votos. Cameron renunció a participar en la elección.

La votación confirmó también la vieja máxima de ”Roma no paga a traidores”. El ministro de Justicia, Michael Gove, que relegó de la carrera a su socio de campaña Boris Johnson, con una maniobra maquiavélica, se vio relegado al tercer puesto, con 48 votos.

Todo apunta a una final entre May y la secretaria de energía, la ferviente “brexiter” y ex banquera Andrea Leadsom, de 53 años, que se ha catapultado al segundo lugar con 66 apoyos. El cuarto fue el ministro de trabajo, el joven Stephen Crabb, un tory de orígenes muy humildes, que se presenta con un mensaje social (34 votos).

Leadsom emerge como la esperanza de los partidarios del “Brexit”, quienes exigen un primer ministro salido de la campaña del “Out”. El lunes por la noche recibió el apoyo de Boris Johnson, ávido de comenzar a tomarse su venganza tras la jugada de Gove, que le retiró su apoyo en el último minuto y ni se lo comunicó.

May, con la poca modestia que la está caracterizando, explicó que hace falta un primer ministro capaz de “unir al partido, negociar el mejor acuerdo posible con la UE y hacer que el Reino Unido funcione para todo el mundo, y yo soy la única capaz de hacer las tres cosas”.

Durante la jornada, los candidatos tuvieron la ocasión de dirigirse durante veinte minutos al grupo parlamentario para recabar su voto. Leadsom sorprendió con una crítica al aborto. Gove, buen dialéctico, probablemente ofreció el discurso más articulado, pero le sirvió de poco en las papeletas.

El problema para May es que aunque arrase entre los diputados, luego tendrá que verse refrendada por el imprevisible voto de los 150.000 afiliados tories, que decidirán antes del 9 de setiembre con su sufragio postal. Si entre la militancia, muy ideologizada, impera el sentimiento “pro- Brexit”, Leadsom podría tener una oportunidad, y más con el público respaldo de Boris, que acudió a votar por ella.

La anécdota la protagonizó Ken Clarke, de 76 años, diputado desde 1970 y ministro de Economía con John Major, “un pedazo de historia tory”. Una cámara lo atrapó llamando a Theresa May “esa maldita mujer difícil”. Hay unanimidad en que la ministra del Interior es fría, ultra controladora y extraordinariamente exigente. Lo que todavía no sentencia de forma final la dirección de esta votación para elegir el nuevo Primer Ministro de Reino Unido.

 

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