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noviembre 4, 2016 10:39 am

La detención del ayudante fiscal Diego Balmaceda (42) sigue dando que hablar en el ambiente judicial de Mendoza. Al funcionario lo detuvieron el domingo en la tarde, en Guaymallén, luego de una discusión con su ex pareja –también empleada de la Justicia– y estuvo 12 horas en un calabozo.

En un primer momento se habló de violencia de género pero fue Balmaceda quien explicó la situación y cómo quedó caratulado su caso. “Sí existió una discusión con mi anterior pareja pero no hubo violencia de ningún tipo; es más, mi causa está caratulada como ‘atentado contra funcionario público en ejercicio de su función y amenazas’”, apuntó Balmaceda. La denuncia sobre él la formuló una fiscal de Flagrancia de ese departamento.

Ayer en la mañana, el ayudante fiscal –que se desempeña en la Oficina Fiscal Rodeo del Medio– realizó una denuncia por “hurto agravado”, ya que le sustrajeron de su auto una carpeta con documentación laboral.

En su descargo, el abogado reconoció que fue detenido “sin ninguna denuncia formulada” y que actualmente, está suspendido y “no cesanteado como se dijo en algunos medios”. Su caso quedó en manos del fiscal Tomás Guevara y a él no le dejan compulsar (examinar) el expediente. “No puedo ejercer mi derecho de defensa”, indicó.

Precarias condiciones

Al margen de su denuncia, el ayudante fiscal presentó ante este diario la presentación que realizó la Asociación de Funcionarios Judiciales –donde él y muchos colegas están afiliados– ante el Ministerio Público Fiscal por las precarias condiciones en las que trabajan las Oficinas Fiscales de la provincia.

“Trabajamos en condiciones deplorables en cuanto a higiene y seguridad; los espacios físicos son reducidos y puntualmente conviven denunciantes con aprehendidos; no existen recursos policiales para determinados casos como la violencia de género, por ejemplo; los baños se comparten entre hombres y mujeres y el personal es escaso en todo aspecto”, explica Balmaceda sobre algunos de los puntos que tiene el documento que fue elevado al procurador Alejandro Gullé, quien hizo “silencio”.

Esta “denuncia” fue firmada por el 60% de los ayudantes fiscales afiliados en la entidad mencionada.

Calabozos

En la entrevista, Balmaceda también se refirió a la situación de los calabozos en nuestra provincia. “He presentado una denuncia al comisario de la Comisaría 49 de Maipú por el deterioro de los calabozos donde se alojan a los aprehendidos; son de un metro por dos y en muchos no hay lugar ni para ir al baño”, dijo.

Antecedentes

Balmaceda lleva once años trabajando como ayudante fiscal en Mendoza y reconoció no haber tenido ninguna denuncia en su contra. “No tengo ningún antecedente penal desde que trabajo como funcionario judicial”, señaló.

Además, reconoció que en 2014 tuvo un episodio con policías viales en Potrerillos pero fue “sobreseído”.

Por Jeremías Chacón – Diario El Ciudadano 

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