Mathew Williams modificado

noviembre 7, 2014 5:15 pm

El antiguo hotel Sirhowy Arms, en Argoed, un pequeño pueblo del sur de Gales, se ha convertido en el escenario de un macabro suceso que ha acabado con la vida de dos personas.

Matthew Williams, de 34 años, fue sorprendido a eso de la una y media de la madrugada devorando el rostro de una joven a la que había invitado al hotel para tomar una copa. Se ensañó con sus ojos y le mordió la cara hasta provocarle la muerte. Los agentes que acudieron de forma urgente se vieron obligados a inmovilizar al caníbal con una pistola Taser de aturdimiento. Aunque los servicios de emergencia trataron de mantenerlo con vida, la descarga eléctrica de 50.000 voltios, acabó con él.

La situación de alerta se originó cuando Williams se encerró en una habitación del alojamiento, que durante los últimos años ha servido como albergue para indigentes, con una mujer de 22 años. El conserje escuchó unos gritos desgarradores y trató de acceder al cuarto para saber qué ocurría. Obviamente, el agresor se negó a abrir la puerta y los responsables del alojamiento llamaron a la policía temiéndose lo peor.

Al principio sólo inmovilizaron al asesino con una descarga eléctrica, sin embargo después del arresto Williams dejó de dar señales de vida, según ha informado la policía de Gwent. “Mientras se encontraba bajo arresto, el hombre dejó de responder a estímulos. Responsables médicos le administraron primeros auxilios pero ya no se pudo hacer nada por salvar su vida”.

Williams había salido de la cárcel hace dos semanas, después de haber cumplido una condena de cinco años por atacar violentamente a su ex pareja.

Aún se desconoce la relación exacta que unía a la víctima, que falleció este jueves, con su agresor. Algunas fuentes revelan que mantenían una relación sentimental, mientras que otras apuntan a que se habían conocido esa misma noche.

“Vivo aquí y represento a Argoed desde hace más de 30 años y se trata de la peor tragedia que ha vivido esta población”, declaró el consejero municipal Leon Gardiner, quien subrayó que la población se encuentra en estado de shock.

Respecto a la muerte del caníbal, un portavoz de la Association of Chief Police Officers –Asociación de Oficiales Jefes de Policía (ACPO) ha declarado que esta es “la primera muerte atribuible a una pistola eléctrica en Gran Bretaña”, desde que fuera adoptada por la fuerza de seguridad en 2004.

 

Dejá tu opinión

comentarios