VECINO JUSTICIERO CARATULAAAAAAAAAA

julio 6, 2016 7:07 pm

El caso ocurrió durante la noche del martes. Un hombre llegaba a su casa de calle Mathus Hoyos al 7600, pero algo raro pasaba: los perros no salieron a saludarlo, se escuchaban algunos ruidos desde el fondo de su casa, y hacia allá fue, con una linterna y un arma que siempre lleva en el auto.

En el fondo de la casa estaban los delincuentes: tres jóvenes que le estaban apuntando. Le dijeron al hombre que bajara el arma o de lo contrario le dispararían. Ante esto, el vecino, que ya tiene experiencia en tiro, contestó a los balazos, desde donde venían los refucilos. Fueron en total 11 disparos los que salieron del arma del hombre, e incontables por parte de los delincuentes.

El resultado final fue que uno de los ladrones terminó abatido, luego de que recibiera un balazo en el abdomen. César Guzmán, de 25 años, caía abatido por un disparo, y no pudo contestar a los gritos que sus secuaces pronunciaban.

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A estas alturas la Policía ya se había hecho presente, y ante ellos imploraba por ayuda el delincuente. El dueño de casa, por su parte, permaneció en el lugar hasta que los efectivos dispusieran su traslado a la Justicia, quien más tarde lo liberó al comprobarse que los hechos habían ocurrido en legítima defensa. Para esto sirvieron los testimonios de vecinos, del mismo hombre, y hasta del delincuente, antes de morir.

“Siempre ando armado por los constantes robos que ocurren en la zona, pero es la primera vez que tengo que disparar”, dijo mientras la policía trabajaba en su casa recolectando pruebas.

Más tarde, los investigadores encontraron vainas servidas de 11.25 y 9 milímetros.

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