elecciones-paso

octubre 31, 2016 2:13 pm

El departamento de Santa Rosa es el terreno propicio para adelantar todo tipo de tendencia, especulación, lectura de situación y estrategia que envuelven el mundo de la política partidaria. En ese sitio de la geografía provincial ya está existiendo todo tipo de ensayo para saber qué hacer y hacia adonde apuntar en el gran escenario electoral 2017 que implicarán las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), en primera instancia, y las generales, después. El gran objetivo está en marcha, ganar al máximo cada espacio legislativo de las bancas comunales, de la provincia y de la nación que estarán a consideración del electorado.

Santa Rosa es el caso testigo del que muchos no quieren exhibir y otros quieren mostrar con exageración. Los primeros ante el bochornoso espectáculo de una administración que nado en corrupción y terminó llevando preso a su intendente Sergio Salgado. Los segundos, porque quieren demostrar a como dé lugar, que ellos, sabrán gobernar el departamento con honestidad.

Pero también Santa Rosa deja al descubierto lo que para el político es la política. Ese instrumento de llegar a lugares de poder, para hacerse de más poder, y en muchos casos, de buenos fondos de dinero con rapidez y sin esfuerzo alguno.

Uno considera, que después de todo lo que le ha pasado al país y a su gente, el ciudadano debe comenzar a tener otro tipo de actitud. Para que, con esa actitud, comience el esperado camino de la limpieza de aquellos ciudadanos que eligieron la política como modo de habitar la nación. Por eso no se entiende lo que a Mendoza, en particular, le sucede en su vida democrática. Provincia que muestra una limpia cara institucional, con referencia a duros casos de otros estados del país, donde sus constituciones fueron violentadas y acomodadas para instalar sujetos que ejercieron y aún ejercen poder con impunes despotismo y nepotismo. Eso, los mendocinos no lo han vivido porque ponderan su constitución. Carta magna que indica alternancia en el poder provincial y por la que en estos días, se estudia la forma de modificarla para limitar reelecciones indefinidas de intendentes, concejales y legisladores. Además de adecuarla a necesidades y reivindicaciones que deben ponerse de manifiestos económica e institucionalmente, sobre todo en municipios.

Sin embargo, los mendocinos han permitido que ocurran oscuras cuestiones en muchos tramos de su vida democrática que no le han hecho bien a la provincia. Desde gobernadores que asumieron con descaradas mentiras de campaña, otros produjeron serios daños a instituciones y los bienes de los mendocinos. Ni hablar de quienes fueron ministros en diferentes gabinetes. También,  intendentes que se robaron todo, concejales y legisladores que solo ocuparon bancas para levantar manos y acrecentar sus bienes personales con dineros del estado. A este grotesco panorama, asoman todas aquellas cuestiones que hacen a la vida de los mendocinos. Las mismas que fueron intencionalmente negadas, olvidadas y en el mejor de los caso postergadas. Más grave aún, cuando se lo envuelve a ese ciudadano en el “pan y circo” de algunos políticos. Como cuando se le prometió grandeza y crecimiento (¿?) a Santa Rosa con la instalación de La Salada. O cuando desde un impune y perfumado púlpito, Cristina Fernández de Kirchner en ejercicio de la presidencia de la nación, prometía con desparpajo red domiciliaria de gas a una Malargüe que debería haber tenido este servicio desde siempre por su ubicación geográfica y cercanía a importantes emprendimientos hidrocarburíferos.

La destruida estructura edilicia educativa, hospitalaria y caminera de la provincia son algunos de los contundentes casos testigos, por si algún político se siente ofendido por todo lo que aquí se expresa.

Resulta entonces, que con Santa Rosa surge la acechanza de la mirada política. Que sin tapujos comienza a transitar las PASO del 11 de diciembre próximo y las generales del 12 de febrero del 2017 para elegir intendente y concejales. Sin tapujos para hablar de todas las necesidades que tiene ese departamento y sus habitantes. De la urgencia (¿?) de solucionar problemas básicos de casa, cloacas, electricidad, agua, calles de la villa cabecera, caminos vecinales y hasta con una mirada a los inconvenientes productivos. Y es allí donde sale con mayor descaro irrespetuoso hacia la gente, ese discurso de una forma torcida de hacer política que debe erradicarse. La misma que le dice al ciudadano que no tiene cloacas y que ahora las va a tener. Que no tiene agua potable y que ahora la va a tener. Que no tiene escuela o que la que tiene está destruida y que ahora, la va a tener. Posturas que dejan al descubierto que durante todos estos años lo que menos se hizo fue construir para el merecido bienestar de la gente de Santa Rosa. Si no, no se estaría prometiendo lo de campañas anteriores. Por lo que deja claro que no hubo allí (como en la provincia y en el país) políticas de estado, ejercidas por dirigentes que honraron hacer verdadera política en estado pleno de democracia.

Todos estos discurso son coincidente entre candidatos y quienes los apoyan, sin distingos de colores políticos. Clara demostración que para mentir o poner en escena la estrategia de captación de votos, son todos iguales. Es así que ya se escuchan a los precandidatos a intendente de Santa Rosa hablar de lo mismo y las mismas necesidades. Inclusive y al unísono a la vicepresidenta de la nación Gabriela Michetti, que por estos días se pegó en campaña a la precandidata de su espacio político.

Ha llegado la hora donde el ciudadano muestre que ya vio y vivió demasiado, como para que, también él, deje al descubierto que ha madurado junto a esos deberes, obligaciones y derechos que le asisten institucional y constitucionalmente. Única forma para limpiar de una vez por todas a “aquellos”, que nos han dicho por décadas, que la política es el arte de hacer todo lo posible. Una cara que debe borrarse con quienes la muestran. Siempre en democracia. Ya lo decía el extinto y honorable presidente de la nación Raúl Ricardo Alfonsín: “los males de la democracia, se curan con mas democracia”.

Entonces distinguido ciudadano, en usted está parar la nueva fiesta que prepara cierta dirigencia política, de la que usted no está invitado. Su consciencia electoral es la clave para lograr que “el elegido” administre decentemente los bienes de su comunidad. Con compromiso para su bienestar y el crecimiento del legado de todo un pueblo, sus hijos. Verá entonces, cómo en la próxima campaña solo se hablará de los nuevos objetivos de un bienestar instalado. Más no, de lo que irrespetuosamente no se hizo y se prometió toda vez que se necesito de su voto.

Dejá tu opinión

comentarios